Desenchufan Vallecas

Desenchufan Vallecas

No hubo partido en Vallecas. En la grada por la conjunción de Presa y la Policía. En el campo por un Osasuna claramente superior a un desenchufado Rayo Vallecano.

Raúl Martín Presa y la Oficina Nacional del Deporte han decidido desenchufar el Estadio de Vallecas. Parece que la imbatibilidad de la primera vuelta ha molestado y que mejor que dificultar la entrada de la afición rayista a su Estadio.

Si en el partido de Copa contra el Girona la excusa era la retirada de cualquier cosa que pusiera Bukaneros, hoy eran los cacheos abusivos y la retirada de material en la que ponía Rayo Vallecano.

Alguien tendrá que explicar por qué está sucediendo esto en este momento. Alguien tendrá que explicar por qué una bandera rayista que pone «Eterno Varo» no puede entrar en el Estadio.

Ante esta situación Bukaneros ha decidido abandonar el Estadio a los 25 minutos del partido cuando todavía quedaba afición y material por entrar al Estadio. A la vez se ha retirado Indar Gorri en un gesto que los honra. Igual camino han seguido otros aficionados rayistas.

Con ese ambiente en las gradas, no es extraño que durante todo el partido el cántico mas escuchado haya sido Presa, vete ya gritado al unísono por ambas aficiones, o lo que quedaba de ellas.

Mientras tanto en el terreno de juego se producía un monólogo de Osasuna ante un equipo franjirrojo totalmente desenchufado en la primera parte y que intentó enchufarse tras el descanso, a medio gas, cuando ya perdía 0-2.

Puede ser que los nervios y la incomodidad de la grada se haya transmitido a los jugadores franjirrojos. Puede que simplemente no fuera su partido.

Pero los dos goles son claros errores. El primero por no disputar un balón cruzado sobre el área pensando que se iba fuera. Chimy Ávila no lo pensó y sobre la línea de fondo puso el pase atrás para que Moncayola definiera. El segundo es un fuerte disparo de Rubén García desde fuera del área y esquinado que Dimitriesvki se come. Un Dimitriesvki que ha había dado pruebas de que no era su día en dos acciones anteriores.

Pareció cambiar la dinámica en la segunda parte, más porque Osasuna ya pensaba en mantener la ventaja que en ampliarla. Cuando apretó el Rayo apareció Sergio Herrera para tapar las ocasiones más claras en los pies de Nteka y Falcao.

En el descuento, y en un saque de banda que el equipo rayista no defendió, Kike García se plantó solo ante la portería rayista y fusiló al arquero.

0-3… y pitido final.

Tanto por lo sucedido con la afición en los accesos como por la incomparecencia de la escuadra rayista en el terreno de juego, hoy sufrimos una Vallecas desenchufada.

Texto: Luis Miguel Redondo