Quivira se gana un sitio en el líder del subgrupo 7A

Quivira se gana un sitio en el líder del subgrupo 7A

El Rayo Vallecano B ocupa el primer puesto del subgrupo 7A de Tercera División y en su plantilla cuenta con jugones como Quivira, que se ha hecho con la titularidad por méritos propios.

Puede parecer anecdótico que un equipo sea líder de su liga en la jornada tres y más teniendo en cuenta lo largo que es un campeonato y todas las circunstancias que pueden suceder a lo largo de los meses, pero más vale empezar mirando a los rivales desde lo más alto que al contrario.

El Rayo Vallecano B es líder de su subgrupo tras haberse disputado tres jornadas, hecho que, ni mucho menos, me parece anecdótico y sí fruto de mucho y muy buen trabajo. Si hablamos de circunstancias extrañas, todas ellas se han alineado con el filial franjirrojo durante este verano. No es muy común contar con más de 40 jugadores para comenzar una pretemporada o que jugadores que, aparentemente parecía que se iban a incorporar al equipo, acaben fichando por otro club ante la eterna espera de firmar en el Rayo. De hecho, a día de hoy, el equipo sigue sin contar con un lateral izquierdo puro y ya hemos visto jugar en esa demarcación tanto a Carlos como a Iker Recio. Por cierto, Carlos resultó lesionado en el partido ante el Villanueva del Pardillo en su rodilla y estamos a la espera de conocer el alcance de la lesión. Ojalá no sea nada importante.

A pesar de los pesares, Ángel Dongil está sabiendo sacar el máximo rendimiento a un equipo que ha tenido una pretemporada escasa y muchas novedades en su plantilla. En estas tres jornadas, han sumado siete puntos (dos victorias y un empate) que bien podrían haber sido nueve de no ser por el cagancho en Paracuellos (empate a dos tras ir ganando 0-2).

Ante el Villanueva del Pardillo el míster rayista repitió once inicial, dando continuidad y confianza a un bloque que le está respondiendo. Dentro de ese once hay jugadores (Jorge Moreno, Sánchez, Iker, Roberto, etc.) que han empezado la temporada como un tiro y están a un nivel excepcional. Entre los máximos goleadores del equipo está Marc Echarri, que lleva ya tres dianas, pero según nos comentaba él mismo le está costando volver a coger ese ritmo goleador que tenía en marzo cuando suspendieron las competiciones. Si estando falto de ese ritmo lleva ya tres goles, en el momento en el que lo recupere ya pueden temblar los equipos rivales.

Otra de las sensaciones de este inicio de liga del filial es Iván García Quivira. Suyos han sido los goles que abrieron el marcador en Paracuellos y el pasado sábado ante el Villanueva del Pardillo. Quivira afronta su segunda temporada en el Rayo Vallecano, pero podríamos decir que, verdaderamente, es la primera en la que el joven centrocampista (20 años) forma parte al 100% del plantel franjirrojo. 

Quivi, como le llaman sus compañeros, llegó hace dos veranos a Vallecas procedente del Alcobendas Levitt CF, equipo en el que aterrizó en su Juvenil de División de Honor fichado por el gran Javi Galapero (antes jugó en las categorías inferiores del Atlético de Madrid y EFMO Boadilla). Curiosamente, en ese Juvenil de División de Honor jugaban también Molina y Sergio Arratia (cedido por el Atlético de Madrid), que hoy en día son compañeros suyos en el filial.

Ángel Dongil y Javi Galapero en el duelo de División de Honor Juvenil en la City.

Allí completó dos muy buenas temporadas que hicieron que el Rayo Vallecano se fijara en él, pero su llegada a Vallecas no iba a ser tal y como Iván soñaba, ya que ese mismo verano iba a sufrir un corte de consideración en el tendón de Aquiles y eso le iba a tener varios meses fuera de los terrenos de juego. Recuperación lenta que hizo que estuviera entrenando aparte del grupo hasta estar de nuevo listo para volver a competir, pero en ese momento el Rayo B no contaba con fichas disponibles y no puede comenzar a competir. Tras la lesión de gravedad de Javi Rubio le hicieron ficha a Quivira, pero no entra en los planes de Ángel Dongil, que por aquel entonces cuenta con Algobia, Arratia, Manu Navarro y Nacho en ese mismo puesto. 

El hecho de no contar con los minutos deseados, propició que Quivira tuviera que salir cedido a su club de origen, el Alcobendas. A pesar de contar con ofertas para recalar en algún otro equipo de Tercera División, Iván prefirió volver a disfrutar de minutos y del fútbol en Preferente en el equipo en el que destacó antes de llegar a Vallecas.

Once inicial de Alcobendas Levitt CF (Quivira abajo en el centro de la imagen). Foto: Alcobendas Levitt CF

En conversaciones con el propio Ángel Dongil, destacaba la actitud positiva y el comportamiento ejemplar siempre de Quivira, durante su estancia en el equipo como en su posterior salida con dirección a Alcobendas. Este año, aunque con ficha del nuevo Rayo C, Quivira es jugador del Rayo Vallecano B y con su trabajo y sus constancia está demostrando que se ha ganado la titularidad a pulso (fue suplente en el primer partido ante el ED Moratalaz). Se ha adaptado perfectamente a su rol más cerca de la banda que del mediocentro y, aunque de inicio lo hace en el costado izquierdo, durante el partido alterna su posición con Cano en banda derecha.

Habrá que seguir muy de cerca al 30 del filial, porque de seguir en este estado de forma, puede ser una de las sensaciones de un filial que está llamado a hacer grandes cosas esta temporada. Y que no se relaje el pichichi Echarri, que Quivira está dispuesto a arrebatarle el trono de máximo goleador como se descuide. Por huevos, aunque sean fritos, no va a ser, eso seguro. Pero esto último ya nos lo contará tranquilamente dentro de muy poquito el propio Quivi…o el capitán Luis Aguado.

Quivira celebrando el gol ante el CF Villanueva del Pardillo