Expectativa frente a realidad

28/01/2021
Expectativa frente a realidad

Una mala segunda parte condenó al Rayo Femenino en su visita a Las Gaunas.

En una época en la que son tan frecuentes los memes en las distintas redes sociales, me viene a la memoria, a la hora de explicar el partido del Rayo Femenino en Logroño, el famoso meme de las dos fotos que dice algo así como «Cuando lo pides en Aliexpress vs cuando te llega a casa». Esto lo entenderá cualquiera que viera el partido y la diferencia tan notable entre el Rayo de la primera mitad y el de la segunda.

Cada vez que juega el Rayo Femenino, especialmente fuera de casa, nos surge la duda de qué versión de Rayo veremos. No vamos a descubrir la fortaleza defensiva del equipo, de la que tanto se habla en los medios. Pero si a esa fortaleza defensiva no le unimos cierta clarividencia en ataque, acabas jugando con fuego y no siempre puedes salir bien parado de esta situación, llegará el día en el que te quemes.

El once inicial y el esquema utilizado en el día de ayer en Logroño, era el más reconocible y el, a priori, equipo titular de nuestras guerreras franjirrojas.

El partido comenzó con Bulatovic poniendo a prueba a Pamela Tajonar a los 27 segundos del comienzo del mismo. La montenegrina iba a armar la pierna desde fuera del área, soltando un latigazo que hizo que la guardameta local tuviera que estirarse y desviar a córner lo que hubiese sido el primer gol del partido. El Logroño iba a responder con un par de acercamientos al área rayista pero sin mucho peligro para el marco de Larqué.

A los 13 minutos sería Ana de Teresa la que gozase de otra gran ocasión para adelantar al Rayo, al recibir un pase en profundidad a la espalda de la defensa y su disparo cruzado fue desviado, no sin pocos apuros, por Tajonar de nuevo a saque de esquina. Poco después, sería Patri Hidalgo la que haría una gran acción individual en banda izquierda, pero al ganar la línea de fondo se le hizo de noche y su cesión al corazón del área no encontró rematadora.

El Rayo, en apenas 17 minutos, había dado más sensación de equipo ofensivo y ambicioso que en muchos de los partidos fuera de Vallecas en los que se había mostrado más timorato en ataque.

Que llegase el gol para las nuestras estaba siendo cuestión de tiempo y en el minuto 20 llegó. Camila sacaba desde la frontal del área un falta de forma magistral, pero el balón se estrelló en el larguero y allí estaba Pilar García anticipándose a todas las defensas, para empujar de zurda el balón al fondo de las mallas. Gol que redondeaba estos primeros 20 minutos del equipo y de Pilar en particular, que junto a Paula Fernández estaban dando un auténtico recital de fútbol, haciendo que la medular riojana estuviese absolutamente anulada. Labor a la que ayudaba bastante el incansable trabajo en la presión de Bulatovic.

A raíz del gol, el Logroño dio un pequeño paso al frente y volcando el fútbol en banda izquierda, trató de buscar la velocidad de Ida y Asantewaa. Fruto de una de estas cabalgadas, Paula Andújar vio una tarjeta amarilla inmerecida (tocó balón) que a la hora de defender a las atacantes riojanas, supuso un hándicap por el temor a una posible expulsión. El técnico franjirrojo, con buen criterio, introdujo en el descanso a Struck por la propia Andújar, intentando evitar que el equipo se quedara con 10.

A pesar de ese paso al frente del equipo local y del consiguiente paso atrás de las nuestras, la ventaja en el marcador no corrió ningún tipo de peligro. Se llegaba al final de los primeros 45 minutos con un equipo rayista que había jugado, posiblemente, su mejor primera media hora de lo que llevamos de campeonato.

La segunda mitad comenzó con la misma intensidad, pero en sentido inverso. No tardó ni medio minuto el conjunto local en igualar la contienda. La jugada nacería con un pase perfecto de Chini a Ida que iba a entrar como una exhalación por banda para ceder a la izquierda a  Rebecca Elloh, que completamente libre de marca solo tenía que empujar el balón para hacer el empate.

Esto solo iba a ser el preludio de lo que vendría solo seis minutos después, cuando Asantewaa se iba a aprovechar de una pérdida rayista en la salida del balón desde atrás. La futbolista ghanesa no se lo iba a pensar dos veces y soltó un latigazo con su pierna derecha que se colaría por toda la escuadra de la portería de Larqué, que solo pudo ser testigo de cómo el balón quitaba las telarañas de su marco.

Si el primer gol del Logroño dejó grogui a las nuestras, este segundo golpe hizo que el Rayo besara la lona, durando el efecto de este derechazo de Grace Asantewaa los segundos 45 minutos. Sin síntomas de reacción y con un centro del campo completamente dominado por el buena hacer de Chini, el juego franjirrojo estuvo a placer del Logroño, sin llegar a sentirse cómodo en el campo tras la reanudación.

Solo destacar algún chispazo aislado de Sheila, que lo intentó pero el hecho de estar más cerca de la portería de Larqué que de la de Tajonar, hacía que fuese misión imposible poder crear peligro. Además, cuando lograba arrancar y enfilar la banda hacia el área rival, era parada en falta y frenaban cualquier posible ataque rayista.

Tampoco fue efectivo el triple cambio y la introducción en el campo de Morató, Chule e Iris. Con más corazón que cabeza, en los últimos minutos de partido era complicado tratar de saber cuáles eran las posiciones en el campo de las nuestras y salvo una internada de Iris que acabó con el balón estrellándose en el lateral de la red, Tajonar tuvo una segunda parte bastante plácida.

Los tres puntos se quedaron en Logroño, en un partido que parecía ilusionante tras lo visto en la primera mitad con un gran fútbol de las nuestras, pero con una segunda mitad en la que el equipo dio un giro (a peor) de 180 grados.

El domingo toca visitar en Matapiñonera al Madrid CFF. Partido nada fácil en un campo que nos trae grandes recuerdos y con el objetivo de demostrar que el resultado del partido de ida (1-4) fue tan solo un accidente.

Imagen destacada: LaLiga