De la ola al drama

14/05/2023
De la ola al drama

El Rayo Vallecano Femenino pierde la categoría y desciende a Segunda RFEF poco más de un año después de su descenso de la máxima categoría del fútbol femenino nacional.

El Rayo Femenino llegaba a la última jornada metido en descenso, un lugar que no le es ajeno, puesto que han ocupado en 20 de las 30 jornadas una de las últimas cinco posiciones. El equipo ha sido como los malos estudiantes y lo ha dejado todo para última hora, y cuando eso sucede, te ves abocado al fracaso más absoluto.

Cuando no dependes de ti mismo para salvar la categoría, solo te queda hacer los deberes, cruzar los dedos y confiar en que otros equipos ejerzan de buenos samaritanos y te saquen las castañas del fuego. Sí, el Rayo ha hecho los deberes y ha sido capaz de ganar a un Granadilla B que también ha perdido la categoría, pero el resto de resultados no han acompañado, algo que podía suceder perfectamente, por mucho que algunos/as tachen de manos negras y adulteración de la competición. Achacar a un tercer equipo el fracaso de tu propia temporada, además de injusto es absolutamente incierto y todo aquel que ha seguido la temporada del Rayo Femenino es consciente de esto, por muchas motos que te quieran vender las futbolistas al final del partido en la entrevista teledirigida que han dado para el canal oficial del club. Este año tampoco podían hablar con los medios para centrarse en lo deportivo y, visto lo visto, se han centrado poco o se han centrado bastante mal. En la misma entrevista coincidían en dar las gracias al club por el apoyo y por haberlas apoyado en esta última jornada, permitiendo que la afición fuera al partido (sin pagar).

Supongo que el hecho de que fuese gratis ha influido bastante a la hora de que en las gradas no estuviesen hoy solo los familiares de las futbolistas y poco más. A pesar de presentar buen aspecto , la City no se ha llenado como en otras ocasiones en las que los rayistas estuvieron al lado de las que algún día fueron guerreras franjirrojas. Además del llamamiento para llenar la City, el Rayo Vallecano debió repartir octavillas en la entrada diciendo cómo estaba la clasificación y qué debería pasar para salvarnos. De este modo, nos hubiésemos ahorrado ver a gente haciendo la ola con el equipo al borde del descenso. Por momentos, planeaba en el ambiente que se llegara a corear en la grada el famoso «a por el bote» de la Ruleta de la Fortuna. Esto, junto a la invasión de campo tras decretar la colegiada el final del partido, han hecho que pareciese más la Pradera de San Isidro que una instalación deportiva. Diría que solo faltaba el Pichi que castiga, pero también andaba por allí nuestro particular Pichi, ese que ha castigado a esta sección desde que llegó.

La víspera de San Isidro será otra de las fechas que se recuerden dentro de la historia negra de la Franja, esa que en los últimos años empieza a escribir páginas antes no conocidas. Muchos dicen que este puede ser el final de la sección y siendo coherentes y pensándolo en frío, tal vez sea lo mejor para todos. ¿Hasta qué punto compensa tener un equipo que para nada representa los valores de este club y en el que unos y otras han matado un legado que con tanto esfuerzo habían dejado futbolistas como Alicia o Natalia?

Cerraría el artículo con un «gracias por nada, equipo», pero es que hoy no me sale ni siquiera ser demasiado irónico.