Situación límite en el Rayo Femenino Juvenil A

Situación límite en el Rayo Femenino Juvenil A

El Rayo Femenino Juvenil A se ha quedado sin entrenadores y está pasando por una situación bastante delicada, tal y como nos trasladan.

No corren buenos tiempos en el primer equipo del Rayo Vallecano Femenino, algo que también sucede en sus categorías inferiores. Las aguas bajan muy revueltas en su equipo Juvenil A, conjunto que hoy en su partido también ha hecho un parón de 30 segundos para denunciar las condiciones en las que se encuentra la sección.

Nos hacen llegar este texto para dar visibilidad a todo lo que está padeciendo este grupo de jugadoras del Juvenil A.

«De todos es sabido que el Sr Presa, presidente del Rayo Vallecano de Madrid y su junta directiva tanto del club como de la Fundación, está en modo liquidador de empresas con la sección femenina.

El primer equipo ha sido noticia continuamente de despropósitos contra las jugadoras y cuerpo técnico. Finalizada la temporada 2020/21 fue despedida Isabel Rubio “Abu” tras más de 20 años vinculada a la sección femenina, sin ninguna explicación. Además de dejar el equipo gran número de jugadoras.

Pero la temporada 2021/22 no ha comenzado mejor, con despropósitos como el no haber dado de alta en la seguridad social a las jugadoras, no pagar el alquiler de los pisos donde residen, no tener médico para atender las lesionadas teniendo que acudir el del equipo contrario, falta de botiquín…

Pero no es solo el primer equipo, el Juvenil A el cual milita en la liga preferente y que se supone que debe ser el que en un futuro nutra de jugadoras al primer equipo y al nacional, está siendo objeto de una situación humillante hacia las jugadoras, las cuales algunas se están planteando seriamente el abandono del club.

He de recordar que estas jugadoras no están becadas, por tanto sus familias han de pagar para que puedan entrenar y recibir las equipaciones correspondiente, las cuales, como es habitual, aun no tienen las de esta temporada y no esperan que se reciban antes de finalizar el año, y algunas jugadoras están utilizando equipaciones prestadas de años anteriores.

Otra muestra de no importar nada la salud de las chicas, es que desde que ha comenzado la temporada todos sus partidos en casa han sido en el “campo 1”, bien conocido de ser una fábrica de lesiones. La última hace unas jornadas en dicho campo con rotura de ligamento interno, menisco y hematoma óseo. Además de tener o haber tenido a unas cinco chicas lesionadas con la rotura del ligamento interno.

Pero la gota que ha colmado el vaso ha sido que el martes pasado el entrenador abandonó el club. Esto no sería noticia si no fuese que la comunicación de que dejaba el equipo se realizó fuera de las instalaciones de la ciudad deportiva cerca de las 22 h. Sin ningún representante del club, ni tan siquiera el coordinador de féminas.

Tras las fuertes protestas de los padres, al día siguiente el coordinador a través de WhatsApp comunicó que hablaría con ellos el jueves. Pero parece que primero debían coaccionar a las chicas vendiéndose que todo iba bien, realizando una charla con el entrenador del primer equipo femenino y el coordinador juvenil masculino, en presencia del coordinador femenino.

Han puesto a unas entrenadoras que son jugadoras del nacional que están lesionadas, son entrenadoras pero no tienen experiencia en la categoría ni en entrenar equipos porque actualmente estaban de ayudante del anterior entrenador.

En la reunión realizada el jueves con el coordinador, el cual tuvo que pedir que le acompañara el coordinador juvenil masculino, y los padres. Y una vez mas, fuera de las instalaciones del Rayo y sin la presencia de ningún responsable superior al coordinador.

Todo fue balones fuera, no supieron contestar a ninguna de las preguntas, ni tan siquiera el nombre de la persona responsable que está por encima de los coordinadores. Ni dar solución a ninguna de los problemas que realizaron los padres y se vio claramente que tampoco tenía el club la intención de buscar un entrenador acorde a la categoría.

Por tanto el ambiente se iba calentando por momentos y algunos padres dieron un ultimátum al club para la solución de los problemas del equipo, porque no es que estén echando a perder el equipo, es que están echando a perder las ilusiones de las chicas por el fútbol.

No vale decir que los clubes, instituciones, prensa, federaciones … apoyan al deporte femenino, hay que demostrarlo y situaciones como la que está pasando la sección femenina del Rayo, no se puede permitir»