Los otros cuartos

Los otros cuartos

El Rayo jugará contra el RCD Mallorca por una plaza en las semifinales de Copa del Rey. En vísperas del encuentro, repasamos al detalle las anteriores ediciones en las que Vallecas disfrutó de unos cuartos de final.

Foto de portada: Alineación del Rayo para el partido frente al Córdoba CF, el 27 de diciembre de 1981: Mora, Uceda, Izquierdo, García Jiménez, Rocamora, Benito (arriba); Mórón, Juan, Ángel Robles, Pozo, Aguilar (abajo).

El próximo miércoles, 2 de febrero, a las 20 horas, el balón echará a rodar en el Estadio de Vallecas y dará comienzo un partido histórico para la franja roja. El Rayo Vallecano y el RCD Mallorca, dos enemigos íntimos, pelearán a partido único por una plaza en las semifinales de Copa del Rey.

El conjunto dirigido por Iraola buscará refrendar su maravillosa primera mitad de temporada con una clasificación para la penúltima ronda del KO que solo ha conseguido en una única ocasión, en la temporada 1981/82, en la que consiguió eliminar al Real Zaragoza en los cuartos de final para medirse al Sporting de Gijón, con peor suerte, en la ronda previa a la gran final. Más allá de estas históricas semifinales, a las que el conjunto franjirrojo aspira en esta edición del torneo, el equipo vallecano solo ha alcanzado los cuartos de final en otras siete ocasiones, la última hace ya la friolera de dos décadas. Por eso el partido contra el conjunto bermellón se antoja como el más importante en la historia reciente del conjunto radicado en el barrio obrero de Vallecas.

Los otros cuartos de final

1979/1980 – Sporting de Gijón

La primera vez que el Rayo Vallecano alcanzó los cuartos de final se enfrentó a un Sporting de Gijón que, por aquel entonces, era uno de los grandes de LaLiga. El conjunto, entrenado por José Manuel Díaz Novoa, terminaría aquella temporada en el tercer puesto de la clasificación y comparecería en la Copa de la UEFA, aunque tendría un paso breve, ya que el PSV lo apearía en la ronda de treintaidosavos de final (la primera que disputaron los rojiblancos) con un 0-0 en El Molinón y un 1-0 en Eindhoven. En Copa del Rey, los rojiblancos caerían ante el Castilla, que alcanzaría aquella famosa final contra el Real Madrid.

La eliminatoria de cuartos de final se resolvió con un 2-3 en Vallecas, en un partido en el que Quini y Morena marcaron sendos dobletes, y un 2-0 que refrendaría la superioridad sportinguista. Para llegar a esos cuartos de final, el Rayo dejaría fuera a Manchego (2-2 y 4-3), Don Benito (0-2 y 1-2 en Vallecas), al Portmany (5-0 y 2-6) en rondas previas. En dieciseisavos, se enfrentaría al primer conjunto de su categoría, el Español [sic.], al que vencería 2-0 y 0-1 para, posteriormente, eliminar a un Osasuna de Segunda División en octavos de final (1-2 en El Sadar y 1-0 en Vallecas). El delantero uruguayo Fernando Morena estuvo cerca de convertirse en máximo artillero de la competición con 7 goles: el Pichichi sería Sarabia, del Athletic, con nueve tantos. La temporada para el Rayo fue de inestabilidad, con dos entrenadores como Héctor Núñez e Iriondo (Felines se sentó en el banquillo del Santiago Bernabéu [7-0] como entrenador interino en la jornada 19), y finalizaría con el descenso a Segunda División.

1980/1981 – FC Barcelona

En la siguiente temporada, el Rayo refrendaría su affaire con la Copa del Rey y volvería a alcanzar la ronda de cuartos de final. En este caso, su verdugo sería el FC Barcelona de Helenio Herrera, que a la postre conseguiría levantar el título en el Vicente Calderón, precisamente, contra el Sporting de Gijón, verdugo rayista en la competición de la 79/80.

El camino del Rayo Vallecano fue algo irregular. En la Ronda 1, el conjunto dirigido por el ‘Chato’ González eliminó al Mérida Industrial, al que vencería por 3-0 en Vallecas para caer por 3-1 en la capital extremeña. El gol de Paco en el Municipal fue clave para pasar la ronda. El siguiente rival sería el Villanovense (1-0 y 0-1). El RCD Mallorca, que quedaría campeón en 2ªB y ascendería a Segunda a final de temporada, le pondría las cosas muy difíciles al conjunto vallecano (1-0 y 0-1) para clasificarse a los octavos de final. Allí, una de las eliminatorias más míticas de las participaciones rayistas en Copa. El 3-0 en Vallecas, con goles de Fraile (4’), Paco (7’) y Robles (23’) antes de la media hora, dejó muy encarrilada la eliminatoria frente al Atlético de Madrid, aunque en la vuelta, en el Manzanares, un 2-0 en el minuto 52 hizo temblar a los franjirrojos que, en cambio, consiguieron aguantar el marcador y salir victoriosos frente a uno de los grandes. Tras eliminar al equipo colchonero, la competición iba a deparar otro coco a los vallecanos. El Barcelona no dio opciones a la franja roja y venció por 0-3 en su visita a Vallecas (gran partido de Estella, con doblete) y por 3-1 en el Nou Camp. El gol del honor franjirrojo correspondió a Uceda desde el punto de penalti. Posteriormente, el Barça eliminaría al Athletic Club en semifinales (2-0 y 1-2) y levantaría el trofeo contra el Sporting en la final (3-1).

1981/1982 – Real Zaragoza

El idilio rayista con la Copa del Rey continuaría en la campaña 1981/82. El 18 de febrero de 1982, por fin, el Rayo Vallecano, entrenado por el ‘Chato’ González (hasta la jornada 15) y por Manuel Peñalva (el resto de temporada), rompería la barrera de cuartos de final que le había impedido colarse entre los cuatro mejores equipos del campeonato en las dos ediciones anteriores. El rival en aquellos cuartos de final fue el Real Zaragoza.

Por el camino, los franjirrojos dejaron fuera de competición al Parla (4-1 y 0-4), al Cacereño (2-0 y 1-1), y al Real Oviedo (2-0 y 0-0), entonces en 2ª División, en las rondas preliminares. En los octavos de final, el conjunto rayista se enfrentaría al Atlético Madrileño de Peiró, al que eliminaría tras empatar sin goles en la ida y ganar en Vallecas por 2-0. Tal vez la eliminatoria de cuartos de final sea uno de los momentos cumbre en la historia del Rayo Vallecano. El Real Zaragoza de Leo Beenhaker encarriló la ronda con un 2-1 en La Romareda. Jorge Valdano anotó los dos goles que remontaría el 0-1 de Robles en el minuto 17. La vuelta en Vallecas fue un éxtasis franjirrojo con Aguilar, cuyo hat-trick es historia franjirroja, como maestro de ceremonias. A los treinta y cinco minutos de partido, el Rayo de Peñalva había anulado a su rival y campeaba con un 3-0 en el marcador. El paraguayo Amarilla colocó el 3-1 en el añadido de la primera mitad. A los dos minutos de reanudarse el duelo, Aguilar situaba un 4-1 que parecía definitivo, pero, en la siguiente jugada, Jorge Valdano volvía a recortar distancias con un 4-2 que el propio Aguilar aumentaría, de nuevo, para poner el 5-2 definitivo y clasificar a Vallecas a sus primeras (y únicas) semifinales coperas. Allí se darían cita dos viejos conocidos, el Sporting y el Rayo, que pelearían por alcanzar la final de Copa. La ida, en Vallecas, se resolvería con un solitario gol de Doria para el Sporting (0-1), mientras que en El Molinón los rojiblancos impondrían su ley con un abultado 3-0 que, no obstante, no resolvería la eliminatoria hasta los minutos finales (Ferrero y Abel marcarían en los minutos 81 y 82). El Sporting de Gijón terminaría perdiendo contra el Real Madrid (2-1) la final que se disputó en el José Zorrilla.

Uceda pelea con Fernando Gomes, jugador del Sporting de Gijón, en la ida de las semifinales de 1982.

1994/1995 – Sporting de Gijón

Tras su único paso por semifinales, la presencia del Rayo en otros cuartos de final se retrasaría trece años. Y en aquel regreso, Vallecas se vería las caras con su verdugo habitual: de nuevo, el Sporting de Gijón, que por aquel entonces continuaba en Primera División, aunque aquella campaña terminaría obteniendo la permanencia gracias a la promoción que disputó frente al Lleida.

En aquella edición de Copa, el Rayo mediría sus fuerzas con el Numancia (0-2 y 2-2), un FC Andorra de 2ªB al que eliminó por el valor doble del gol de Alcázar en campo contrario (1-1 y 0-0), el Racing de Santander, también por goles en campo ajeno (0-1 en Vallecas y 1-2 en El Sardinero con dianas de Baroja, de penalti, y el danés Andersen). Pese a eliminar en 1/16 a un equipo de Primera División, el sorteo de octavos fue benevolente, sobre el papel, con el conjunto entrenado por Paquito. El Palamós, entonces en 2ª División, sería el rival. Míchel resolvió la ida en Girona (0-1) con el que fue su primer gol como profesional (se puede ver al inicio de este vídeo). En Vallecas, el serbio Visjnic anotó el 1-0 en la primera oportunidad (1’) y el Palamós consiguió igualar la contienda por mediación del defensa Àlex en el minuto 76. El Rayo llegó a fallar un penalti, pero los visitantes estuvieron a punto de poner patas arriba Vallecas.

Trece años después, la franja roja comparecería en unos cuartos de final de Copa del Rey. El conjunto vallecano consiguió un valioso empate (1-1) en El Molinón, tras equilibrar Gustavo (32’) el tanto de Morales a los dos minutos. Sin embargo, en Vallecas, el central Raúl anotaría el definitivo 0-1 que daría al traste con el sueño vallecano de regresar a unas semifinales en las que su rival caería frente al futuro campeón: el RC Deportivo de la Coruña. Para aquella eliminatoria cabe destacar el precioso gesto humano de Paquito, ejemplo de justicia, que decidió continuar hasta el precipicio con su equipo de menos habituales a los que había dado su confianza para la Copa del Rey. Pese a estar ante una oportunidad única de hacer historia, de nuevo, frente a su público, el entrenador optó por mantener su confianza en los tipos que habían llevado al equipo hasta aquellos cuartos. Un gesto que lo honra y pone en valor sus valores de justicia. En ocasiones, ganar no lo es todo.

1996/1997 – Real Betis

Tras una eliminación en dieciseisavos de final a manos del Hércules (1-1 en el Rico Pérez y 0-1 en Vallecas) en la 1995/96, un Real Betis que terminaría perdiendo la final contra el FC Barcelona (3-2) truncaría el pase vallecano a semifinales en los cuartos de final de la campaña 1996/97.

La carrera copera franjirroja comenzaría en la ronda 2 contra el Albacete Balompié, que entonces militaba en la división de plata del fútbol español. El partido de ida en el Carlos Belmonte se zanjaría con un igualado empate a cero, pero en Vallecas, el Rayo de Paquito hizo valer su superioridad y goleó a los manchegos por 5-1. El ‘Coco’ Ameli abriría la lata y, posteriormente, llegarían los tantos de Klimowicz, un doblete de Radchenko en apenas dos minutos y un gol postrero de Fabrice Moreau. El tanto del Albacete lo anotó el ex rayista Daniel Toribio Aquino, que había abandonado Vallecas el verano anterior. En la ronda de dieciseisavos, el Rayo se mediría a otro conjunto de Segunda División. Osasuna conseguiría doblegar a la franja roja en El Sadar (3-2), pero capituló en Vallecas con un 3-1 en el que Klimowicz anotaría dos goles y Guilherme, otro.

Los octavos de final traerían el primer emparejamiento franjirrojo con un conjunto de su categoría. En la ida, en Vallecas, la conexión entre Guilherme y Klimowicz pondría un 2-0 a la media que se antojaba inigualable. Sin embargo, en la segunda mitad, Silvani y Pineda igualarían la contienda y emplazarían el desenlace de la eliminatoria para el duelo de Almendralejo. Allí, nuevamente Guilherme, a los 51’, y Klimowicz, con un penalti en el 90’, serían claves al anotar los dos tantos que remontaron el tanto de Silvani en el primer minuto del choque. El Rayo salió victorioso del Francisco de la Hera ante el conjunto de Ortuondo y metió el pie, otra vez, en cuartos de final. El poderoso Betis de Serra Ferrer, con jugadores como Alfonso, Robert Jarni, Finidi George, Bjelica, el mítico Cañas, Vidakovic o el ex-rayista Juan Sabas, vencería los dos encuentros: 2-0 en Heliópolis y 1-2 en Vallecas. El sueño rayista de unas segundas semifinales se esfumó contra un equipo que, en aquella campaña, en la que el Rayo acabaría descendiendo en la promoción contra el RCD Mallorca, terminaría en el cuarto lugar de la clasificación. Lo que sí que no pudo evitar nadie fue que el ariete argentino Diego Klimowicz se convirtiese, con 6 tantos, junto al culé Ronaldo Nazario, y por delante de tipos como Pizzi, ‘Turu’ Flores, Suker o Penev, en el máximo goleador de aquella Copa del Rey. Por su parte, el brasileño Guilherme también conseguiría anotar cuatro goles.

1999/2000 – Atlético de Madrid

En la temporada 1999/2000, el Rayo comenzaría su participación en Copa del Rey en la ronda de 1/32 de final. Y lo haría contra un recién descendido a 2ª División como la UD Salamanca. El partido de ida se disputaría en el mítico Helmántico. El portugués Zegarra abriría el marcador al cuarto de hora. Luis Cembranos empataría solo seis minutos después. Ya en la segunda parte, Clotet pondría un 1-2 que se mantendría hasta el tiempo de prolongación, cuando otro portugués, el caboverdiano Sandro Mendes, pondría el definitivo 2-2. La vuelta en Vallecas fue una maravillosa locura. Una oda al fútbol en la que Jon Pérez Bolo inauguró el marcador en el minuto 32. Dos goles del mítico Quique Martín en apenas cinco minutos (57’ y 62’) voltearon el resultado y clasificaron momentáneamente a la Unión. No duraría mucho ese lapso, ya que en la siguiente jugada al 1-2, Luis Cembranos empató y solo cuatro minutos después, el canterano Míchel I colocaría un 3-2 que ampliaría  Míchel II en el minuto 92 para cerrar el 4-2 definitivo y poner el broche a una eliminatoria preciosa.

Luis Cembranos se vestiría de héroe franjirrojo en el partido de ida de los dieciseisavos en La Catedral. Su gol significó el 0-1 definitivo que otorgaría el pase a la siguiente ronda a los pupilos de Juande Ramos, que en Vallecas defendieron con uñas y dientes el marcador cosechado en San Mamés para hacerlo válido con un 0-0 frente a los leones.

Eliminar a uno de los equipos más laureados de la competición en dieciseisavos tuvo un premio envenenado en los octavos de final. Al Rayo le cayó el Lleida, una escuadra que, pese a atravesar sin pena ni gloria la mitad de tabla de la 2ª División, terminaría como quinto clasificado a final de temporada, de la mano del trabajo en el banquillo de Víctor Muñoz. Plantó cara el conjunto ilerdense, que en su estadio cayó por un ajustado 2-3 con aroma de cantera: marcaron Amaya, Míchel I y Míchel II. La vuelta en Vallecas culminó con una soberbia remontada franjirroja en los últimos minutos. Simeón había adelantado, desde los once metros, al conjunto azul y con el 0-1 se llegó a los últimos diez minutos. En ese momento, el Rayo hizo valer su categoría y Van den Bergh (84’), Míchel (92’) y Luis Cembranos (94’) pusieron un plástico 3-1 para cerrar el tanteo global de la eliminatoria con marcador tenístico: 6-3.

 

Entonces, apareció en escena un Atlético de Madrid en horas bajas. La escuadra india llegaba a los cuartos de final como 13º clasificado en Liga, cuatro puntos por debajo del Rayo de Juande Ramos, que era noveno en la tabla y estaba haciendo una campaña histórica. En el Calderón la contienda no pasó del empate a cero. En el segundo asalto, Hasselbaink golpeó primero, a los dos minutos, aunque Míchel II anotó un doblete (el segundo gol fue una exquisitez de control y definición) que dio la vuelta al marcador y situó un 2-1 que parecía definitivo hasta que, en el minuto 88, y polémica arbitral de Díaz Vega mediante, Baraja puso el 2-2 que otorgó una injustísima clasificación a un Atlético que terminaría la temporada perdiendo la final copera ante el Espanyol y descendiendo a la división de plata española. Por su parte, el Rayo culminaría la mejor temporada de su historia como noveno clasificado y con la clasificación, vía fair-play, a la Copa de la UEFA.

Como efeméride estadística, aquella edición de la Copa del Rey inmortalizó a dos jugadores franjirrojos como máximos goleadores de la competición. El delantero Míchel Carrilero, conocido como Míchel II, y Luis Cembranos marcarían 4 goles cada uno para convertirse en pichichis coperos junto a jugadores como el holandés Hasselbaink (Atlético de Madrid), el rumano Galca (Espanyol), el brasileño Barata (Tenerife), Arenaza (Logroñés) y Yordi (Real Zaragoza).

2001/2002 – Real Madrid

Tras pasear la franja roja y el nombre de Vallecas por toda Europa y enorgullecer a toda la hinchada rayista con gestas inigualables, el Rayo volvió a comparecer en unos cuartos de final para, esta vez, enfrentarse al otro vecino de la capital: el Real Madrid de Vicente del Bosque, aquel que se denominó como “el Madrid de los galácticos”.

Precisamente, la andadura de aquel Rayo en la competición del KO comenzó con una reedición de los últimos cuartos de final disputados por los vallecanos. El Atlético de Madrid, en su segundo año en el infierno, se medía a un Rayo de Primera en unos 1/32 de final a partido único. La diferencia de categoría hizo que el duelo, pese a la entidad del rival, se disputase en el Manzanares. Y, allí, el Rayo no dio opciones a un Atleti que, eso sí, se adelantó merced a un tanto de penalti anotado por Fernando Torres. Pablo Sanz equilibraría el marcador con otro gol desde el punto de castigo y Bolo aniquilaría a los atléticos con un doblete para colocar el 1-3 con el que finalizó el derbi. Cabe destacar que, en aquel partido, el colegiado Antonio Jesús López Nieto anuló de forma errónea una obra de arte a Luis Cembranos que significaba, en ese momento, el 1-3 (se puede ver en el sigiente vídeo).

En los dieciseisavos, otro club de Segunda División pondría a prueba las fuerzas del Rayo Vallecano. El Carlos Belmonte acogería la eliminatoria a un partido entre Albacete Balompié y Rayo. El resultado fue idéntico al que había clasificado a los rayistas en el Vicente Calderón: un 1-3 que no permitió soñar a los manchegos. Un hat-trick de Roberto Peragón mandó a la lona al conjunto entrenado por Paco Herrera y puso a los de Goyo Manzano en la siguente ronda.

Todo hacía pensar que, allí, el Rayo se encontraría con un conjunto de Primera, pero la suerte sonrió, a priori, a los vallecanos emparejándolos con la bola del Ciudad de Murcia, un equipo de 2ªB que buscaba el salto al fútbol profesional. Y fue precisamente aquella, la que parecía más asequible sobre el papel, la eliminatoria que más costó al Rayo sacar adelante. La ida en La Condomina se saldó con un insulso 0-0 que parecía condenado a repetirse en Vallecas hasta que apareció Bolo, en el minuto 88, para desnivelar la balanza y clasificar a los suyos para jugar los cuartos.

Fue en aquella eliminatoria en la que la suerte se cobró todas las deudas que había ido acumulando con el conjunto de Vallecas y lo emparejó con el Real Madrid. Y, sin embargo, el encuentro de ida en el Santiago Bernabéu estaba transcurriendo con mucha igualdad. Un tanto de Roberto Carlos a la media hora había puesto un 1-0 que el Rayo resistía pensando en voltearlo junto a su hinchada una semana después. Sin embargo, los quince minutos finales robaron a los vallecanos aquella idea. En el minuto 78, Raúl puso el 2-0 y Zidane (81’) y Figo (84’) pusieron la losa a la tumba rayista con el insalvable 4-0 final. Vallecas pudo ver, eso sí, como su equipo doblegaba 1-0 a un Madrid plagado de reservas con un solitario gol de Peragón en el descuento. Tras eliminar al Rayo, el Real Madrid alcanzaría la final, que se celebraría en su coliseo con motivo del centenario, y que quedaría en la memoria colectiva como “el centenariazo”, ya que el Deportivo se impuso a los merengues por 1-2.

A partir del 2002, el desierto franjirrojo. El Rayo no volvió a aparecer en cuartos de final hasta esta temporada en la que, tras dejar en la cuneta a Guijuelo, Bergantiños, Mirandés y Girona, se verá las caras con el Mallorca para buscar el pase a semifinales que reedite el éxito de 1982.