Marcar y marcar… y volver a marcar

06/06/2018
Marcar y marcar… y volver a marcar

Seleccionamos y revivimos los mejores goles del Rayo Vallecano a lo largo de la temporada del ascenso y el campeonato.

Como anunciamos el lunes, al término de nuestra encuesta publicaríamos el top 10 de los goles del ascenso. Para conseguir un ascenso a Primera División, mucho más si se consigue mediante el campeonato, es necesario marcar y hacerlo mucho. En la recién concluida campaña, el conjunto de Míchel ha anotado 67 goles, que le han valido para ser el segundo equipo más anotador, solo por detrás del Real Valladolid (69). Es difícil quedarse con un gol del Rayo (¡todos son bonitos!), pero en esta pieza vamos a intentar seleccionar los diez mejores tantos del curso rayista (en el siguiente video los puedes revivir todos).

Raúl de Tomás vs. Real Zaragoza (jornada 35; 2-1)

Uno de los disparos más plásticos que se recuerdan por Vallekas. El ariete está inteligente, roba el balón tras el fallo de la defensa maña y se detiene en seco. Levanta la cabeza para medir distancias, retar al guardameta (el ex rayista Cristián Álvarez), colocarse ligeramente el esférico y sacarse un zapatazo directo a la red, previo paso por el larguero, que abría la cuenta. Salvaje, bello y explosivo.

Álex Moreno vs. CD Lugo (jornada 41; 1-0)

El gol del ascenso. Un golazo que será recordado siempre en la parroquia vallecana. Trejo está listo y saca rápido una banda sin aparente peligro. Su envío le pone en bandeja la pelota a Álex Moreno, que la rompe a la escuadra para liberar la tensión, el miedo y ahuyentar los fantasmas de Vallekas. Golazo que vale el regreso a Primera.

Trejo vs. Cádiz CF (jornada 33; 1-1)

Un gol de esos que marcan los genios. El Chocota recibe el balón de espaldas, pero en lugar de bajarlo al suelo, le da un ligero toque con la cabeza, mediante el que se deshace del marcador que vigilaba su retaguardia. Tras el giro, el argentino deja botar la pelota y la empala con un derechazo directo a la escuadra del ex franjirrojo Alberto, que terminaría como Zamora de la categoría.

Embarba vs. CF Reus Deportiu (jornada 10; 0-2)

Un gol diferente. Adrián Embarba recoge el balón en el centro del campo y arranca, veloz, hacia la meta rival. En el camino le salen un par de defensores rojinegros, a los que sortea con un par de movimientos de drible rápido. Al salir del regate, el extremo no se lo piensa y cruza el balón al palo izquierdo del portero. Un gol de habilidad que valía para abrir el marcador, que cerró más tarde Diego Aguirre.

Chechu Dorado vs. Granada CF (jornada 17; 1-0)

Minuto 88. Empate a cero. Embarba deja un balón a Dorado sobre el pico del área. El veterano defensor se disfraza de delantero y recorta hacia atrás a su oponente, para automáticamente después cruzar el balón al palo contrario. Raso, duro, salvador. Golazo y premio al mérito del jugador más regular de la campaña franjirroja.

Bebé vs. Sevilla Atlético (jornada 26; 2-0)

Obús made in Bebé. El portugués, en su primer partido en Vallekas tras su regreso, roba un balón en tres cuartos de campo y no se lo piensa. Un misil tierra-aire que baja endemoniado y rompe contra la red de Varo para certificar la victoria ante el filial sevillista en un partido que había desatascado Javi Guerra.

Embarba vs. CD Tenerife (jornada 37; 3-1)

La rúbrica a un partido para enmarcar del extremo rayista. El 11 había asistido en dos ocasiones para poner al Rayo por delante y encaminar la victoria con los goles de Raúl de Tomás y Álex Moreno. A falta de 13 minutos, Trejo continúa tras una ley de la ventaja y deja atrás a dos contrarios con un recorte. Tras el regate, el argentino puso un balón al espacio y Embarba cogió su fusil. No se lo pensó el atacante, que disparó a la escuadra de Dani Hernández para cerrar definitivamente el marcador.

Raúl de Tomás vs. Córdoba CF (jornada 39; 1-2)

La sangre fría del asesino. El Rayo abría el marcador y soñaba con ascender en Alcorcón y cerrar matemáticamente el sueño con este golazo. Raúl de Tomás está atento y se lleva un rechace del guardameta califa. Lejos de disparar a la primera, espera paciente al defensor que sale a tapar, lo recorta y vuelve a esperar. Una vez que tumba al portero, con sangre gélida, levanta suavemente el balón, que se aloja en las mallas como una caricia endiablada.

Embarba vs. CA Osasuna (jornada 25; 1-1)

Trejo para Chori Domínguez, este para Embarba y gol. Contado así, parece fácil. Sin embargo, la jugada es de tiralíneas. El Chocota ofrece salida de balón hacia su compatriota, que ve la carrera de Embarba y se la pone al espacio. Embarba consigue bajar con el pecho un balón que parecía imposible y, en carrera, suelta un izquierdazo que no alcanza Sergio Herrera. Un golazo que abría el marcador y que, finalmente, sirvió para obtener un meritorio punto en El Sadar.

Raúl de Tomás vs. FC Barcelona B (jornada 36; 2-3)

No solo porque significó la victoria del Rayo sobre el filial culé, sino porque fue un gol de bella factura y que demuestra las dotes técnicas del killer. El delantero de origen dominicano se planta frente a su defensor y amaga el disparo antes de recortar hacia el área. Una vez resuelta la maniobra, ante la salida del arquero, la cuela de forma sutil con un envío raso, delicado, por debajo de las piernas para certificar un valiosísimo triunfo.

Menciones especiales

Los panenka de Trejo (vs. SD Huesca, jornada 7, 2-1) y Raúl de Tomás (vs. FC Barcelona B, jornada 36, 2-3)

Porque además de la factura, hay que calibrar el momento y la sangre fría de optar por un panenka. Tanto Trejo como Raúl de Tomás lo hicieron con el 0-0 en el electrónico y su tanto sirvió para abrir el tanteo. El de Trejo, un poco más alto, no dio opciones al portero. El de Raúl de Tomás, más bajito, permitió recalibrar al guardameta del filial, pero la técnica era tan depurada que su recolocación no sirvió para detenerlo. Dos grandes definiciones.