Mario Suárez y 10 más

Mario Suárez y 10 más

Mario Suárez, de desaparecido en liga a indiscutible en Copa del Rey.

La Copa del Rey es el torneo ideal para que los entrenadores den oportunidades a aquellos jugadores que están gozando de menos minutos en el campeonato liguero. Andoni Iraola no es una excepción y así lo ha demostrado a lo largo de las cuatro rondas que lleva el Rayo Vallecano superadas.

Cuatro alineaciones iniciales distintas en las que han tenido protagonismo jugadores que se encuentran en la rampa de salida en este mercado de invierno, como Qasmi ante el Guijuelo o futbolistas como Pozo (Guijuelo y Bergantiños) que se encuentra cedido a miles de kilómetros de Vallecas. Pero solo han sido tres los futbolistas que han hecho un pleno de titularidades en los cuatro encuentros: Bebé, Luca y Mario Suárez.  En el caso del portugués, aunque ha participado en 16 encuentros ligueros, apenas supera los 20 minutos de media por partido, gozando de muchos más minutos en el torneo del K.O. (339 en cuatro partidos por los 341 en liga). Iraola ha visto en Luca su portero titular en Copa y el francés no le está defraudando, habiendo resultado decisivo con sus actuaciones en la buena marcha del Rayo en el torneo. Además, con la ausencia de Dimitrievski, ha sido titular en los dos últimos partidos en liga,

Mención aparte para Mario Suárez. Su titularidad en Copa no deja indiferentes a los rayistas del universo «Twitter Rayo». Desde el momento (algún hater lo hace antes) en el que la cuenta oficial del Rayo Vallecano comparte el once elegido por Andoni Iraola, se suceden los comentarios sobre el hipotético papel del capitán en el partido. Sí, los rayistas somos así de osados y nos metemos en el papel de Sandro Rey con suma facilidad. Es indiscutible que Mario Suárez ha sido protagonista por distintos motivos tanto en Guijuelo, marrando el primer lanzamiento de la tanda de penaltis, como en As Eiroas ante el Bergantiños, logrando abrir la lata con un gol de cabeza.

Hasta el partido de ayer, siempre le había acompañado de inicio Maras en el eje de la zaga, con alguna presencia de Saveljich a lo largo del partido en Guijuelo y Miranda. Para el partido ante el Girona fue Catena su pareja en la retaguardia y bajo mi punto de vista cumplió con creces y completó un muy buen partido. Mi compañero y amigo, Jesús Villaverde, opinaba en su crónica que en el gol del Girona no se defendió bien el saque de esquina, pero yo sigo pensando que los jugadores del Girona le hicieron la de las piezas del dominó y a base de empujones le derribaron de rebote, siendo falta en ataque. No hay que olvidar que Mario Suárez en liga jugó el partido completo frente al Sevilla (primera jornada) y un minuto ante Getafe y FC Barcelona, habiendo pasado ya casi tres meses. Todo esto unido al hecho de no jugar en su posición natural, que es la de mediocentro, lo cual hace aún más meritoria su actuación en Montilivi.

No debe estar siendo una situación excesivamente agradable para un futbolista habituado a jugar muchos más partidos a lo largo de la temporada, algo que, a buen seguro, no se le escapa a Andoni Iraola y es por eso que para él sus alineaciones coperas se hayan resumido con un «Mario Suárez y 10 más» (como sé que le vais a sacar punta, también podría ser Luca, Mario Suárez y 9 más. Pero este texto se centra un poco más en Mario). Iraola ha sido futbolista (y de los buenos) y nadie mejor que él puede empatizar con su futbolista, haciéndole sentir importante y ofreciéndole la oportunidad de disfrutar de un torneo tan bonito e ilusionante para la Franja, como es la Copa del Rey de este año. Tal vez, mucha gente ni entienda ni comparta esta decisión del míster franjirrojo (tampoco pretendo convencer a nadie con estas líneas), pero me parece una gestión de vestuario excelente y dudo que lo poco o mucho (ojalá lo segundo) que nos quede en esta Copa del Rey, vaya a modificarlo y estoy convencido de que veremos a Mario Suárez en el centro de la defensa.

Sin haber hablado con él, también estoy convencido de que al propio Mario Suárez le ilusiona sobremanera seguir haciendo cosas bonitas con el Rayo Vallecano en Copa y, quién sabe, si poder soñar con jugar una final con el equipo en el que en menos de tres años ya ha vivido un descenso, un ascenso, una pandemia, un ERTE y hasta una nevada histórica como Filomena. Los que comparten y han compartido ese vestuario con él, coinciden en señalar la importancia que tiene desde su llegada y su implicación desde el minuto cero en este equipo. En Vallecas es lo que le pedimos a nuestros jugadores y especialmente a nuestros capitanes.

Soy de los que prefiere tener los pies en el suelo y no hacerme pajas mentales con un Rayo jugando en Europa (me conformaría con un club gestionado de manera normal, independientemente de la categoría en la que esté) pese al lugar que ocupa actualmente en la clasificación. Pero no os voy a engañar, pensar en un Rayo jugando una final de Copa del Rey me ilusiona como a un niño pequeño. Por lo tanto, ojalá el 23 de abril en La Cartuja sigamos diciendo que el Rayo Vallecano sale a jugar con Mario Suárez y 10 más.