Michel: “Somos un barrio obrero que se hizo un sitio en Europa y un nombre”

Michel: “Somos un barrio obrero que se hizo un sitio en Europa y un nombre”

Para el rayismo la fecha del 15 de febrero no es un día cualquiera, ese día en el Nuevo Estadio se iba a producir uno de esos milagros franjirrojos que solo está al alcance de un equipo que, a base de valentía, coraje y nobleza, representaba a toda una barriada en su aventura europea.

Aquella noche, Michel comandaba las filas franjirrojas ante un ejército de rutilantes estrellas francesas, algunos campeones del Mundo con Francia y, otros, estrellas del balón redondo a nivel mundial. Ese día Vallecas fue más Vallecas que nunca y la magia entre terreno de juego y grada, llevó a un equipo humilde y modesto a sonrojar a toda una potencia futbolística de Europa.

Hoy se cumplen 20 años de aquella gesta y tenemos la enorme suerte de rememorarla con el 8 de la Franja, con el eterno capitán. Genio y figura, capaz de marcar una falta con un toque sutil, como de perderse en su barrio y llegar tarde a esta entrevista. Para lo bueno y para lo malo, Míchel I de Vallekas.

  • Lo primero de todo, ¿Qué tal estás?

Bien, disfrutando de la familia ahora y, bueno, paseando por el barrio que me he perdido en mi barrio, tiene cojones (entre risas).

  • ¿Le has dado muchas vueltas a la situación actual o has preferido desconectar?

Desconectar, porque además el trabajo estaba bien hecho, luego los resultados sabes que en el fútbol mandan y nada más. Habrá cosas que mejorar, evidentemente, pero estamos satisfechos con lo que hemos hecho. Solo queda que desconectar y disfrutar de la familia de este periodo de inactividad y volver con fuerza cuando podamos.

  • ¿Sigues viendo fútbol o has hecho como las parejas modernas y os habéis dado un tiempo?

Sí, ver futbol siempre, porque siempre se puede aprender. Es verdad que lo haces menos profesional y con menos análisis, pero sí que veo fútbol y sigo toda la actualidad y sigo a equipos que sabes que están dentro de mi corazón.

  • ¿Sigues la temporada del Rayo, qué te parece? ¿Cómo lo estás haciendo?

Pues bien, me parece una plantilla espectacular y creo que van a estar peleando. Mala suerte en esta última semana que les hubiera metido de lleno en la pelea por el ascenso directo, pero todavía tienen tiempo de poder entrar ahí y si no al playoff creo que va a ser un equipo que va a entrar ahí dentro.

Hasta aquí las preguntas como míster. Que te conste que me parece peculiar el pasar a entrevistarte como jugador.

  • ¿Te dice algo las fechas del 15 y el 22 de febrero?

Sí, la verdad que si estamos hablando del 2000 o 2001, la temporada 2000/2001, pues estamos hablando del Rayo en la competición europea, la UEFA y eso son palabras mayores, es uno de los de las semanas más bonitas de mi vida.

  • ¿Con el paso de los años se van olvidando detalles de entonces o se mantiene fresco en la memoria?

Tengo muchos recuerdos, pero sobre todo de emoción, de ilusión y eso. Luego ya el pequeño detalle sí que lo tengo un poco más olvidado pero si me acuerdo de vivir aquello como si fuera un auténtico sueño.

«Yo creo que para las nuevas generaciones, es bonito que alguien les diga por dónde va su club y por dónde va su equipo y qué significa.»

  • El Girondins llegaba como campeón de Francia en la temporada 98-99, llegaba líder de la liga francesa con jugadores como Pauleta, Wilmots o Dugarry, ¿Cómo sentó el emparejamiento?

Pues nosotros llevábamos una competición de disfrute, o sea, habíamos eliminado a Lokomotiv que había sido también campeón de liga. Bueno, estábamos en una situación de disfrutar la competición y llevar el nombre de Vallecas por toda Europa, entonces viendo que venía el líder de Francia lo vivimos así y en el minuto uno nos hacen el 0-1, o sea, que estábamos como diciendo hostias, hasta aquí hemos llegado. Pero luego pues, poco a poco, estuvimos haciendo goles y se convirtió, yo creo, en una la noche más históricas de la historia del Rayo.

  • En la grada yo recuerdo que se cantaba “el año que viene Rayo-Liverpool”. En la afición había muchas ganas de que nos tocará el Liverpool, ¿en el vestuario también o se prefería un rival inferior?

Sí, sí, yo sobre todo recuerdo la final aquella Alavés-Liverpool y a nosotros nos había eliminado el Alavés. Dije, joder, hemos perdido la oportunidad igual de nuestra vida de haber hecho que nuestra afición y todo el rayismo, pues disfrutara del partido que, yo creo, que todo el mundo espera. Ojalá que algún día lo podamos vivir.

  • El Girondins llegaba a estos octavos de final después de cargarse al Werder Bremen y antes se había cargado al Celtic de Glasgow, ¿eran muy favoritos en la eliminatoria?

Sí, ya te digo que había campeones del mundo con Francia, un equipo que era líder que había ganado la competición que estaba hecho para pelear por ese título y nosotros éramos un equipo de barrio que habíamos llegado por Fair Play. Todos los condicionantes hablaban de que el Girondins era el máximo favorito, pero bueno, ya te digo que nosotros con esa falta de presión, no teníamos ningún tipo de presión solamente disfrutar la eliminatoria, ya habíamos llegado a un momento muy bonito que eran octavos de final. Con el 0-1 todos lo vimos más negro, porque, hostias, era el campeón de Francia, un equipo con muchas estrellas y pensábamos que hasta aquí habíamos llegado. Pero luego fuimos entrando, como digo yo, en esa magia de Vallecas y después del 1-1 de Ramón, de De Quintana, todo volvió como a empezar y dijimos bueno vamos a soltarnos y la verdad es que fue una noche mágica.

«Éramos un equipo de gente humilde, que se había juntado, que había hecho bien las cosas y que teníamos un entrenador que tenía muy claro como jugar que lo hacíamos a la perfección»

  • El sorteo fue el 14 de diciembre y el partido fue el 15 de febrero, ¿En esos 2 meses Juande os puso muchos vídeos de ellos y hubo cierta obsesión a la hora de analizar jugadores del rival?

No, porque Juande, ahora que está  de moda lo del partido a partido, era muy de nuestra competición es la Liga y ahí es donde tenemos que dejar al Rayo en Primera División y la UEFA era para disfrutar, entonces le dedicamos el tiempo necesario para afrontar el partido viendo al rival y sabiendo cómo podía hacernos daño. Juande era muy bueno en el tema de la estrategia, como controlar a nuestros rivales y como defenderlos. La verdad es que todos teníamos muy claro que era un equipo que con balón era superior a nosotros, pero que en Vallecas y con nuestra afición íbamos a darles guerra y bueno al final se dio todo para que hiciéramos un auténtico partidazo e hiciéramos un 4-1 que dejó la eliminatoria muy encarrilada.

  • ¿Recuerdas que cuando salió la bolita del Girondins, algún compañero se viniera arriba y dijera lo de a estos los eliminamos? ¿A lo mejor Jon, que es de Bilbao?

La verdad es que todos teníamos la sensación de que podíamos competir con cualquiera, llevábamos una temporada buena, habíamos conseguido buenos resultados e incluso en Liga habíamos hecho muy buenos partidos. Creíamos mucho en nuestras posibilidades, también sabíamos que el rival tenía mucha calidad, pero no era algo de decir bueno, estamos eliminados, esto no va a poder ser. Al revés, teníamos la sensación de que competir al 100% nosotros siempre lo íbamos a hacer y que eso nos iba a dar opciones de poder pasar.

  • ¿Personalmente como fueron esos dos o tres días previos al partido?

Bueno, yo la competición de la UEFA la viví como un vallecano más, con ilusión, sin ningún tipo de presión disfrutándola y luego pues intentando reivindicarnos, ser importantes. Y bueno, hasta ahí nos había ido muy bien, yo había hecho un gol de penalti, otro de falta que le da uno en la cabeza y se mete para dentro, en Andorra habíamos goleado, la mayor goleada de la historia. Un equipo que había hecho buenos resultados y yo, personalmente, quería eso, reivindicarme hacer una buena temporada, hacer un buen partido contra el Girondins, un rival que nos iba a exigir mucho y ver de qué era capaz de poder competir contra estos y la verdad que lo viví disfrutándolo.

  • En esos días previos, ¿es cierto que te salían hasta de debajo de las piedras los amigos, tuviste muchas peticiones de entradas para ese partido?

Yo creo que aquí en el barrio siempre he tenido a mi gente que me ha apoyado y siempre eran los mismos, luego que alguno se te pueda unir siempre hay. Pero lo recuerdo como que vino la gente que yo quería que viniese, entonces no vi ninguna sensación de gorrón, cómo pueda imaginar. En Vallecas  la gente que ha venido a verme, siempre ha estado y ha estado también en Segunda B, o sea, que quiere decir que eran rayistas de verdad.

  • ¿Recuerdas qué os dijo Juande en la charla previa a salir a competir ese día?

Pues mira, recuerdo más la de la vuelta que la de la ida. En la ida yo creo que todo era un poco de entre nerviosismo por la categoría del rival y esperanza de hacer las cosas bien, a pesar de que igual nos daba para pasar, lo recuerdo así. Y luego en la vuelta me acuerdo de las palabras de Juande que eran de el principio, porque era un 4-1 y, hostias, no encajar pronto. Porque te pones 1-0 en contra y, hostias, ya te pueden saltar las alarmas de decir hostia como nos metan otro están a uno de eliminarnos. Eso me acuerdo el partido de vuelta, que él hizo mucho hincapié en los primeros minutos del partido de salir muy fuertes y controlar bien el partido. Pero en la ida me parece que fue eso, la sensación de incertidumbre de decir vamos a ser nosotros mismos en Vallecas pero ojo que son un equipo muy bueno, es un equipo con muchas estrellas y realmente vamos a sufrir. Entonces, bueno, sabíamos la forma de jugar, cómo íbamos a jugar, nosotros siempre jugábamos un poquito más directos, segundas jugadas para situaciones de estrategia, de controlar el partido, de hacer un partido difícil para el rival en Vallecas, un campo pequeño con nuestra gente enchufada y teníamos esa idea de ser muy agresivos de ser muy intensos y en el minuto uno se nos jode todo con el 0-1 (risas).

  • Pero en el minuto 20 marca de Quintana que, además, se da la circunstancia de que era su primer gol en Europa, su primer gol con el pie siendo un habitual de cabeza ¿En el fútbol actual y con el VAR no se nos hubiera anulado el gol por falta de Ballesteros al portero?

Yo creo que salta con él, ¿se puede pitar? sí, pero bueno, yo siempre digo que eso de esa regla no escrita de que al portero no se le puede tocar, si tú saltas limpio si saltas sin meter los codos y hay un choque con el portero y a él se escapa el balón, yo creo que puede ser juego legal y  para mí es un gol legal. Me acuerdo de haberlo visto repetido, ahora no tengo la imagen de la cabeza, pero sí que me recuerdo que no fue un gol que dijéramos ostia, nos lo ha regalado el árbitro, no.  a mí la sensación que me da es que estaba bien. Ballesteros salta bien y no veo falta ahí.

  • Al descanso nos vamos 1-1, ¿la consigna en el descanso, es de el empate no es del todo malo con los franceses o vamos a ir a por ellos?

Vamos a ir a por ellos, no tenemos nada que perder. Nosotros lo que queríamos era ir con una ventaja allí al partido de vuelta y luego disfrutar de aquel partido sabiendo que allí nos podían eliminar. Pero bueno, si íbamos con un marcador a favor, sabíamos que el peso el partido lo iban a tener que llevar ellos y ahí nosotros podíamos controlar mejor y hacer buenas contras, entonces nuestra sensación era esa, de salir a por todas y ser capaces de dar la vuelta al resultado e irnos con un marcador a favor y la segunda parte fue espectacular.

  • El segundo gol es un robo de Poschner y una contra que finaliza Bolic. A día de hoy, ¿cuántos millones de euros valdrían centrocampistas como Poschner o Helder y un goleador como Bolic?

A mí Helder, aparte de que es amigo, me parecía un centrocampista brutal, estaba en todas las partes del campo ayudando a todos los compañeros, robaba multitud de balones, es  un jugador que ahora en Primera División estaría muy bien valorado. Bolic tenía ese talento, quizás era el típico jugador que en Vallecas esa frialdad, a veces,  no casa con lo que queremos aquí, pero poco a poco se fue ganando el respeto y el cariño de la gente porque tenía muchísimo talento. Tengo la imagen de goles de Bolic espectaculares y hacía muy buena pareja con Bolo en ese doble delantero. Ya sabemos que Bolo era más aguerrido que las peinaba todas, un goleador también de área, muy peleón con sangre vasca. Es el típico jugador que aquí en Vallecas se le respeta mucho y se le quiere mucho. Pero Bolic, quizás, era la contrapartida esa de decir, bueno, yo pongo el talento yo soy el jugador más frío, pero tengo una definición y una calidad a la hora de hacer gol brutal y ahí pues lo vimos reflejado.

  • Dos minutos después, marca Quevedo con la ayuda del francés y en las imágenes de la tele se ve a los jugadores franceses con la cara descompuesta. ¿En el césped erais conscientes y le veíais esas caras de decir es el momento de ir a por ellos?

Sí, era el momento de ir a por ellos. El 3-1 nos abrió los ojos de decir que podíamos pasar, porque el 2-1 nos hacen 1-0 allí y estamos eliminados, pero con el 3-1 vimos el momento de hacer sangre, de hacer daño. Y luego que la afición estaba en ese momento efervescente, estaba en ebullición y ahí empezamos a notar ese aliento. Esos últimos minutos son los que menos recuerdo del partido porque fue todo como estar en una nube, no estar cansado, veías las situaciones de juego y veías que todo salía como queríamos. Estamos agobiando al rival y ellos, como dices tú, tenían la sensación de que, hostia, nos ha pasado lo que no queríamos que nos pasara, que estos se metieran en la eliminatoria y que nos puedan dar un buen revolcón. Y bueno, la verdad es que ese 3-1 nos abrió los ojos para decir hostias que la eliminatoria la podemos sentenciar aquí.

  • Llegamos al minuto 90, te hacen falta, Bartelt coge el balón, se lo pides ¿Qué le dices para convencerle de que es tu momento?,

Déjame, que la voy a meter y, bueno, sabíamos que nos habían estudiado también y yo venía de hacer goles de falta por encima la barrera y dije la voy a tirar por el lado de la barrera, que estaba un poquito alejada. Me parece que es Bolic el que se agacha, me parece que es. No la he visto, pero es que tengo la imagen de un jugador nuestro que se agacha y el portero está como que da el paso hacia el palo largo, hacia el palo de por encima la barrera y va pegadita al palo y es uno de los goles más bonitos que recuerdo.  Todavía se me pone la piel de gallina por todo lo que viví en ese momento.

Gol de Michel de falta (4-1)
Foto: Diario AS
  • ¿Es el más importante de tu carrera o hay alguno por encima de este?

No, hay varios que recuerdo, uf, goles importantes tanto para subir de categoría, como partidos importantes que teníamos que ganar sí o sí. Este es el más bonito, de decir hostias es un gol importante no, es un gol especial, pero ha habido goles que yo recuerdo con muchísimo cariño que creo nos hacía más falta que este. Este lo recuerdo por ser especial por ser contra quién era y por ser en la competición que era.

  • ¿Como jugador del Rayo y como vallecano (lo pones tú en el orden que quieras) qué sientes cuando pita el árbitro al final del partido?

Bueno, increíble. La valoración mía es una noche mágica para todo el rayismo y   todo Vallecas, para mí es eso, para mí es  un sentimiento especial y es algo que habíamos conseguido. Yo creo que el vallecano tiene mucho orgullo, es muy humilde, pero tiene mucho orgullo y me siento así, yo me siento así y ese día me sentía así. No es que nos menospreciaran, pero sí, en teoría, había sensación de que nos iban a aplastar y, joder, llega el campeón de Francia y haces pum y les metes cuatro. Yo creo que era un sentimiento de satisfacción en todo el barrio brutal, una noche que no olvidaremos nunca.

  • Al día siguiente, ¿Qué sientes cuando ves la imagen del Rayo en la portada de L’Equipe?

Ya te digo que es eso, es orgullo y reivindicación, una barriada que somos muchos, tío, y que tenemos mucha humildad, pero somos un barrio obrero que se hizo un sitio en Europa y un nombre. Y eso yo creo que todos los vallecanos lo recordaremos como una de las noches más importantes de nuestra historia y yo así lo recuerdo.

 

Juande era un tío al que se le veía prudente y supongo que el mensaje sería de cautela, ¿pero con 4-1 os veíais pasando la eliminatoria?

No, no, te digo lo mismo por ese tema de humildad que tenemos, acabó el partido y fue una noche especial. Me acuerdo de irnos a cenar muchos jugadores, pero al día siguiente Juande habló de “esto no está hecho, esto no está hecho minuto cinco y nos pasa como en la ida, nos meten el 1-0 y acojonaos allí en Francia, en Burdeos, acojonaos. Noteníamos todo con nosotros de que íbamos a pasar, teníamos la sensación de que habíamos dado un paso muy importante y que no se podía escapar, eso sí. Pero no teníamos la sensación de que estuviera hecho, porque creo que era todo lo contrario, teníamos el miedo de que se nos pudiera escapar.

  • ¿Había cierto temor a una encerrona en Burdeos?

Sí, sí, porque, a ver, sabes que los arbitrajes en Europa en aquella época pues, quizás, a lo mejor, son un poco más caseros o tiran un poco más hacia el equipo grande y teníamos esa sensación de que cómo ocurriera, pues esa sensación de agobio y que nos metieran un gol rápido o cualquier situación en el área, pero es que fue todo lo contrario. Minuto 19 un penalti a Bolo que es fuera del área, expulsan al portero y nos ponemos 0-1 y ahí sí que tuvimos la sensación de que estaba todo hecho.

  • ¿Os sorprendió tener un partido allí en Francia tan plácido o tan fácil entre comillas, sin tener que sufrir como era de prever?

Claro, con cero a cero siempre tienes el miedo de qué va a ocurrir si te meten el 1-0, porque ahí puede haber momentos de que ellos te agobien y que tú des el pasito para atrás que te puede hacer daño. Pero salimos muy bien, como había dicho Juande salimos muy enchufados y es verdad que la acción esa puntual que expulsan al portero y pitan un penalti que es una situación al borde del área, pues cambia totalmente el partido y ahí sí que con 0-1 nos tienen que hacer cinco y con un jugador menos. Ahí sí que tuvimos la sensación de que el partido estaba controlado.

  • Igual que el Burdeos sí tenía muchas estrellas, lo nuestro era un equipo con un perfil de jugador humilde, de jugador trabajador, de jugador de Primera División española pero sin grandes alardes, ¿Qué tenía de especial ese equipo?

Bueno, primero que éramos un equipo. Que íbamos todos a lo mismo, teníamos grandes capitanes, es verdad que Cota estaba lesionado, pero estaba Alcázar, estaba Julen, jugadores con una veteranía, estaba “Mami” Quevedo, jugadores que tiraban del carro. Y luego jugadores obreros, como hemos hablado antes, Helder, Poschner, Pablo Sanz, Luis Cembranos, Mingo, De Quintana, Ballesteros, Glaucio, Setvalls, Urbano, Bartelt, yo,… Éramos un equipo de gente humilde, que se había juntado, que había hecho bien las cosas y que teníamos un entrenador que tenía muy claro como jugar que lo hacíamos a la perfección y eso, pues bueno, nos llevó a hacer un gran año.

  • Años después de todo, ¿os habéis logrado volver a juntar todo el equipo o una gran parte?

No, yo tengo mucho contacto, a ver, soy muy amigo de Julen, de Pablo, con Luis he tenido mucha relación, de Bolo soy muy amigo, con Helder también me he juntado, con Poschner he hablado bastante, con Mingo he hablado pero menos hace ya tiempo, con Ramón también, con “Dequi” también he hablado, con Ballesteros hemos perdido contacto. Yo me he juntado con tres o cuatro, pero no, lo que es el grupo en sí no. Pero de tener una cena o juntarnos ocho o diez no lo hemos hecho.

  • ¿No crees que sería bonito por parte del Rayo el rememorar esa gesta o tener un reconocimiento con ese equipo? Obviamente, la situación ahora no lo permite.

Yo veo, pero no es como crítica, que en el Rayo tampoco se da mucho la sensación de cuidar su pasado y eso pues, bueno, todos lo tenemos en la memoria y nos lo quedamos para nosotros, son recuerdos imborrables. Pero, como dices tú, sí sería bonito que tuviéramos ese reconocimiento, pero no solo nosotros, si hablamos del Matagigantes pues igual, tener ese reconocimiento por parte del club, que haya un historiador que antes había y ahora se ha perdido esa figura.
Bueno, yo creo que para las nuevas generaciones, es bonito que alguien les diga por dónde va su club y por dónde va su equipo y qué significa. El sentimiento de pertenencia tiene que ser clave en un equipo de fútbol y, a veces, se pierde y un chico de 8 años que lleva la camiseta del Rayo o de 9 años que está en la Fundación, debería saber la historia de su club y para eso de vez en cuando hay que enseñársela.

«Yo, la competición de la UEFA la viví como un vallecano más, con ilusión, sin ningún tipo de presión disfrutándola y luego pues intentando reivindicarnos, ser importantes.»

  • Hace dos temporadas, dimos los premios Pichichis de Cantera y salvo los más mayores, el resto no sabía quién era Piti, que les entregaba el trofeo. Yo creo que el Rayo no se puede permitir el lujo de que estos niños no sepan quién es Piti o Míchel.

Es que Piti ha sido historia también del Rayo, desde Segunda B hasta Primera División, ha vivido ascensos impresionantes cuando no nos pagaban, ha sido un jugador importantísimo. Que nadie recuerde a Piti o, no que le recuerde, porque es que además un niño no tiene la culpa, si no la ha vivido ¿cómo lo va a recordar? Pero, sí que por lo menos enseñárselo y darle la importancia que tiene o que ha tenido en la historia del club, eso yo creo que es fundamental para que un club tenga sentimiento de pertenencia, que yo creo que es la base de un club de barrio como el Rayo Vallecano.

  • Volviendo a aquellos partidos, ¿Cuántas veces has visto ese partido repetido, el de Vallecas?

Lo he visto varias veces, lo tengo en DVD, lo tengo ahí y lo he visto varias veces. Hace ya que no lo veo, pero sí que son imágenes para el recuerdo de uno y que las guardaré con mucho cariño y sobre todo para que mis hijos se den cuenta que yo también, de vez en , hacía las cosas bien jugando al fútbol.

  • ¿Tus hijos te han preguntado por ese partido y esa época de Europa o no ha hecho falta y has sido un poco abuelo Cebolleta con ellos?

Sí que me preguntan, porque lo que dices tú, que no se lo creen, me dicen “el Rayo en la UEFA, buah os lo regalaron”. No, no que teníamos un equipazo y me preguntan “pero cómo que teníais un equipazo”, que sí que teníamos un equipazo. Pues eso, como nadie les ha enseñado la historia, ha tenido que ser el papá el que les diga cómo son las cosas y lo buenos que éramos en aquel entonces. Yo creo que ya que no nos lo dice la gente, lo tendremos que decir nosotros. Una de las generaciones o de los equipos más importantes en la historia del Rayo.

(Me mojo y para mí es el mejor equipo de la historia del Rayo. El equipo de Juande por encima del Rayo de Paco en Primera) Risas de Míchel.

  • Veinte años después de todo esto, ¿te sigue emocionando hablar de la UEFA y ver recuerdos de aquellas noches?

Sí, mira, se me pone la piel de gallina. Es que recuerdo (resopla) de aquí de Vallecas los últimos momentos, la gente cantando Rayo-Liverpool, impresionante. Esos minutos para mí  son mágicos y luego recuerdo el túnel de Burdeos, que era bastante largo y se me hizo eterno, porque íbamos un poco con el cagazo ese de lo que te digo, de ¡hostia! de no empezar perdiendo rápido y los primeros minutos los teníamos metido en la cabeza, de no nos pueden hacer gol, y fue así, la verdad es que son recuerdos imborrables que tengo. Y bueno, yo, además, compartía habitación con Julen y él siempre era la voz, un poco una de las voces importantes en el vestuario y él siempre, pues bueno, tenía ese momento de cuando apretar, cuando dar cariño o cuando decir estamos un poco nerviosos y vamos a tener calma, yo me dejaba mucho aconsejar por él.

  • Precisamente, de Julen escribía hace años Rodrigo De Pablo lo jodido que le vio en Vitoria. Explicaba la situación, además, con Mingo en el hospital por el talegazo que se dio.

Que se dio con Helder. Igual que habido, lo que decíamos después del 3-1 aquí con el Girondins, que a partir de ahí fue el momento mágico de decir hostia es el momento de meterle mano a estos y de pasar la eliminatoria, en Vitoria hay un minuto trágico, que es el cabezazo que se dan Helder y Mingo, dos auténticos, como digo yo, mira uno es catalán y el otro es portugués, pero son dos auténticos vallecanos. Se dejaban la vida por el Rayo y por la camiseta, y un cabezazo que se dan en el medio del campo peleando por un balón. Se abre Helder que entró luego al campo con la cinta en la cabeza y Mingo que no pudo continuar. Estuvimos con nueve, pues un poquito de tiempo, pero eso nos costó el partido, porque íbamos 1-0 con el Alavés y, en poco tiempo, se nos pusieron 3-0. Hubo ahí unos minutos que el equipo desapareció del campo. Encima, me acuerdo de haber ganado 1-2 en Burdeos nosotros y el Alavés con el Inter habían empatado a tres en casa, en Vitoria. Pensábamos que nos toca el Inter sí o sí, todos diciendo “vamos a viajar a Milán, es el partido más importante de la historia del Rayo” y el Alavés le gana 1-2, tío. Se nos cayó el alma al suelo. Mira que decías es mejor el Alavés porque puedes pasar, pero es que nosotros teníamos la magia esa de decir “hostias, vamos a viajar por Europa”. Y joder, una de nuestras bestias negras nos toca en Europa, que es el Alavés en cuartos de final. Y luego encima nos mete 3-0. Ese 1-2 de Milán con el Inter, que ganó el Alavés, nos hizo daño. Pero bueno, al final es historia del Rayo y el Alavés hizo una competición de la hostia y llegó a la final y jugó contra el Liverpool y estuvo a punto de ganarla, perdió 5-4. Y ese es el partido que todo vallecano y todo rayista hubiese querido jugar.

  • Rodrigo contaba también que Julen repetía “hemos perdido una oportunidad única, a saber si el Rayo vuelve a tenerla”. ¿Volveremos a ver al Rayo en Europa alguna vez?

Seguro que sí, hay que seguir soñando y yo como vallecano, yo vivo también de las  utopías. Vallecas, puerto de mar ¿no? Pues eso dicen, pues “p’alante”. Hay que seguir soñando para que Vallecas vuelva a tener un partido en Europa.