Remontando bajo la lluvia

11/01/2016
Remontando bajo la lluvia

El Rayo femenino consigue tres puntos vitales ante el Santa Teresa gracias a los dos goles de Saray, el segundo, en el último minuto del partido.

“In extremis” (locución latina de uso actual que significa “en los últimos momentos”, “en las últimas”). Así es como ganaron la batalla del domingo las guerreras, con un gol en el último instante. Sin duda, un paso muy importante en la clasificación de la primera división femenina, que les permite coger oxígeno de cara al complicado partido que se avecina en la próxima jornada ante la Real Sociedad en San Sebastián.

Amanecía una mañana gris con amenaza de lluvia en Vallecas, donde las locales recibían a un rival directo, el Santa Teresa. A tan solo un punto, las extremeñas conscientes también de la importancia del encuentro, no se reservaban nada, y tan solo cinco minutos después del pitido inicial, sorprendían a las franjirojas estableciendo el 0-1 en el marcador. Galopada por la banda derecha de “Peke”, que ponía el balón a la cabeza de Estefa para que ésta rematara a placer. Sin una reacción en firme, el Rayo con su claro 4-2-3-1, se hizo con el dominio del balón, pero la falta de llegada con la consecuente ausencia de ocasiones, marcó el resumen de la primera parte. Mientras tanto, la amenaza de chubascos se convertía en realidad, y cayendo las primeras gotas, un Santa Teresa bien plantado, avisaba con rápidos contragolpes demostrando un juego más vertical.

Llegaba la segunda mitad del encuentro y los primeros minutos parecían calcados a  los de la primera. Una gran triangulación en banda izquierda entre “Estefa”, Mireya y “Peke”- espigada y participativa la primera, y menudas y habilidosas las dos últimas – terminaba con un disparo de la número 15 que se marchaba por encima de la portería de “Ali”. Corría el tiempo y allá por el minuto  24  una internada hacia el centro desde banda izquierda de Saray, parecía terminar con un pase fallido de la misma, sin embargo, el rechace le cae de nuevo a ella, que, con un tiro colocado con su pierna “mala”, la derecha, igualaba el partido.

Fue a partir de este momento cuando, como guerreras curtidas en ya varias batallas, las jugadoras del Rayo crecieron y se hicieron fuertes cuando el tiempo atmosférico empeoraba. El viento soplaba, la lluvia volvía a caer, y las rayistas le ganaban el centro del campo a las amarillas, convirtiendo el juego espeso de los primeros 45 minutos en una circulación fluida y  con más llegada. Saray aparecía otra vez por tres cuartos de la cancha y con un pase al hueco dejaba sola a Estela, que veía como su finalización era interceptada por la portera visitante. Pareciendo conformarse con el resultado, el entrenador de las extremeñas comenzaba a realizar cambios en los últimos minutos del partido pero de nada le iba a servir, ya que cuando parecía que el marcador no se movería más, Iris apareció en escena con una gran jugada individual por banda derecha. Llegando a línea de fondo, hizo lo que a todo extremo se le pide, levantar la cabeza y pase atrás. No podía acabar tal jugada en algo que no fuera gol, y Saray una vez más aparecía dentro del área y remataba el esférico convirtiendo el segundo y decisivo gol del partido en el descuento.

Tres puntos agónicos y de gran importancia para nuestras chicas haciendo honor a aquel dicho de “vencer sin peligro es triunfar sin gloria”.

FICHA TÉCNICA

 Rayo Vallecano: Ali (cap.), Sole, Anama, Marta, Ale, Codo (Yaiza min. 81), Mari (Lorena min. 86´), Estela, Saray, Analu, Patri (Iris m.79).

Santa Teresa C.D. : Mini, Vania, Arranz, Menayo, Neira, Fátima Pinto, Carola (Marisa mi. 47, Chica, Mireya (Tamara min. 89), Estefa (cap.) (Amanda min. 87), Peke (Nati min. 81).

Árbitro: Romero Serrano (Comité Madrileño). Expulsó con la tarjeta roja directa al entrenador del Santa Teresa, Juan Carlos Antúnez (minuto 90).

Goles: 0-1, (min. 5): Estefa. 1-1, (min. 60): Saray. 2-1, (min. 91): Saray.

Incidencias: Partido correspondiente a la 13ª jornada de la Primera división femenina. Ciudad deportiva Rayo Vallecano (unos 200 espectadores).

Daniel Ibáñez