100 años y 1 día

30/05/2024
100 años y 1 día

Están siendo días espectaculares e inolvidables para el rayismo y los culpables son los de siempre: sus aficionados.

Hoy el Rayo Vallecano cumple 100 años y 1 día. Esto mucha gente lo verá como el primer día del año del Centenario y otros tantos lo verán como una especie de condena por lo que tenemos que aguantar, sufrir o padecer los rayistas cada día. Para ser completamente sincero, estoy mucho más cerca de los segundos que de los primeros y empatizo totalmente con aquellos que tienen que vivir el día a día de un club a la deriva con un capitán del barco sin brújula ni rumbo fijo.

Que hayamos llegado a celebrar es una especie de milagro que solo se explica por el hecho de que la pelotita siga entrando. El día que la pelotita no entre, habrá que atarse los machos y no hay nada más que ver el estado de nerviosismo/preocupación que el amo del cortijo transmitía. Solo cuando el colegiado pitó el final del Cádiz – Las Palmas relajó el esfínter después de semanas encogido al tamaño de un garbanzo de Pedrosillo. Solo entonces se acordó que su equipo cumplía 100 años y que, tal vez, era buena idea celebrarlo. Y no será porque no tenía gente detrás tratando de avanzar en algo tan grandioso como el Centenario de la Agrupación Deportiva Rayo Vallecano. Pero claro, si ponemos en un lado de la balanza dejar de visitar a Cerezo, Laporta y Floper en los palcos o dejar de ingresar una buena cantidad de millones de euros, y en el otro lado de la balanza el sentimiento rayista por alcanzar los 100 años de existencia, claramente nos podemos dar por jodidos.

Por suerte para la Agrupación, sigue habiendo una serie de locos que viven por y para ella y se han encargado de que no caiga en el olvido el sentimiento de pertenencia rayista y desde hace un par de semanas, se han dejado todo (literalmente hablando) para que los aficionados disfrutemos de algo único en la historia de nuestro club. Gracias por no tirar la tolla, gracias por aguantar uno tras otro los diferentes desplantes de la propiedad, gracias por seguir adelante con todo y demostrar que, le pese a quien le pese, somos imparables cuando remamos todos en la misma dirección.

Ayer disfruté mucho viendo feliz a mi amigo Rafa Garrido, viendo a Ángel Luis Alcázar (tuve que hacer verdaderos esfuerzos por no gritarle aquello de «Alcázar, Bota de Oro»), Charly Llorens, Cota, Tamudo, Bolo, Luis, Míchel y un largo etcetera de leyendas que quisieron sumarse a una celebración un tanto improvisada, algo desorganizada y con detalles muy mejorables. Que conste que en esto, como todo en el Rayo, no depende de los curritos que se parten el alma, sino de un jefe que tiene que supervisar, autorizar y dar luz verde a todo lo que al Rayo rodea, con el consiguiente caos habitual.

Aun así, haber llegado a soplar las 100 velas es motivo más que suficiente para la algarabía y el jolgorio rayista, puesto que nuestro club ha estado cerca de parar el cuentakilómetros lejos de esta cifra en diferentes ocasiones. Paradójicamente, ahora que el Rayo Vallecano vive una época de bonanza económica es cuando peor se están haciendo las cosas, a pesar de que oigáis al señor Martín Presa en radios o teles hablando de crecimiento del club o la necesidad de tener un estadio de 25000 espectadores. Que los entrenadores de cantera o Fundación tengan que comprar desde balones a petos, no es crecimiento, señor Presa. Que usted ayer ninguneara la historia del Rayo Femenino y no hubiera presencia de jugadoras en lo que tenía que ser una fiesta de leyendas de la Franja, no es crecimiento. Y hablo de jugadoras y de leyendas de la Franja, no del cortijo montado que hay montado ahora en torno al histórico nombre del Rayo Vallecano Femenino.

Creo que, definitivamente, los 100 años y 1 día es una condena que espero finalice más pronto que tarde y no tengamos que asistir los rayistas a una especie de cadena perpetua futbolística. Y es que hay cosas, que el jugar en Primera División jamás en la vida compensarán y seguir presos de esta situación, es una de ellas.