Porque es bueno saber de donde venimos para saber donde estamos, aquella tarde de Eibar nunca debemos olvidarla.
Porque es bueno saber de donde venimos para saber donde estamos, aquella tarde de Eibar nunca debemos olvidarla.
El gran Jesús Villaverde nos regala una insólita adaptación rayista del archiconocido cuento navideño de Charles Dickens.