Salchichón

Salchichón

A partir de las 18:15, arrancará en el Estadio de Vallecas el duelo que enfrentará a Rayo Vallecano y CD Castellón para asaltar los puestos de playoff, en un caso, y alejarse del descenso, en otro.

Según la Real Academia Española, la metáfora es una «traslación del sentido recto de una voz a otro figurado, en virtud de una comparación tácita». Así pues, si dejamos a un lado el lenguaje académico, podríamos definirla como la aplicación del significado de una palabra o conjunto de palabras a otra que, a priori, no lo tiene. Todo ello, por supuesto, con el fin de embellecer un texto.

¿Cómo si no iba a ser la poesía «un arma cargada de futuro»? ¿Cómo el espíritu revolucionario podría parecerse en algo a los «vientos del pueblo»? ¿Cómo la muerte podría verse como «la nave que nunca ha de tornar»? En definitiva, ¿cómo si no un significante iba a poder definir a algo completamente distinto mejor incluso que ese algo?

Quien me conoce sabe que soy el vacile personificado. Ayer, a escasas veintiuna horas del partido de esta noche ―esta contextualización es meramente aclaratoria de que no he olvidado la materia de esta anti-previa―, estaba en un bar de la Plaza del Cine, Plaza del Huevo para los amigos. Allí, mis acompañantes y yo recibimos con agrado un plato de salchichón que venía a acompañar las dobles.

A pesar de que su apariencia era inconfundible, el tamaño sembraba ciertas dudas sobre su verdadera identidad. La valentía y el hambre me llevaron a sacrificarme por mis compañeros y poner en juego la salud de mi paladar para atestiguar si realmente estábamos ante unas rodajas del mencionado embutido. La respuesta fue inmediata y contundente: era salchichón. Sin embargo, la fama de travesura que vuela sobre mí como un aura inseparable, llevó a uno de mis acompañantes a negar la honestidad de mis palabras.

Queridos lectores, aunque parezca mentira, es aquí cuando la majadería de un narrador aparentemente incoherente cobra sentido. Del mismo modo en el que mi inclinación hacia la broma invitó a mi compañero a dudar sobre si una insignificante rodaja de salchichón era tal o no, la repetición y confirmación de que esta Franja es inestable me llevan a dudar sobre la capacidad de este bloque para disputar cualquier partido con soltura y entretenimiento.

El rival, en este caso el CD Castellón, no parece ser algo que influya en que al Rayo le apetezca, o no, jugar al fútbol. No obstante, el conjunto castellonense ocupa la 18ª posición de la tabla, pese al encadenamiento de seis derrotas consecutivas entre las jornadas seis y once. Los de Óscar Cano visitan el barrio, eso sí, tras vencer en Castalia al Cartagena por dos goles a uno.

El Rayo Vallecano, por su parte, acumula tres encuentros consecutivos sin conocer el triunfo, con un saldo de un empate y dos derrotas en los últimos partidos. Además, cabe decir que en estas últimas tres jornadas únicamente ha sido capaz de anotar un gol, en el ochenta y siete, ante diez futbolistas. Los de Andoni Iraola, eso sí, están a únicamente dos puntos de los puestos de playoff, gracias a la derrota del CD Lugo en el día de ayer.

Sea salchichón o no, a partir de las 18:15 arrancará en Vallecas el duelo entre Rayo Vallecano y CD Castellón, con objetivos bien distintos para ambos equipos. Cojan asiento, pidan sus dobles y esperen a que algún valiente confirme la identidad del producto.