Colíderes por méritos propios

22/08/2023
Colíderes por méritos propios

Los goles de Álvaro García y de Pathé Ciss dan tres puntos más a un Rayo Vallecano que se sitúa colíder junto a Real Madrid y Valencia CF

El Rayo Vallecano sumó su segunda victoria liguera tras imponerse a domicilio al Granada CF por 0-2.

En el día de ayer tocaba visitar al recién ascendido Granada de Paco López, un equipo que en su feudo se mostró intratable la temporada pasada y quería seguir con esta buena racha en su regreso a la Primera División. El Rayo, por su parte, buscaba mantener las buenas sensaciones mostradas en Almería en la primera jornada, y para ello, Francisco decidía que lo que funciona no se debe tocar, repitiendo once titular en Los Cármenes.

En la grada algo más de un centenar de valientes se hacían oír y cantaban el ya tradicional «Rayito juegas en casa», cántico que se vería reforzado con los dos apagones aufridos en el estadio en los primeros minutos de juego. Y es que en Vallecas tenemos algo de experiencia en esto de los apagones en nuestro estadio.

En lo futbolístico iba a ser una primera parte sin demasiada chicha ni «limoná», con un Rayo que empezó mandando y con el paso de los minutos la tortilla fue dando la vuelta. La primera ocasión de peligro la tuvo Florian Lejeune con el lanzamiento de una falta lejana, en la que André Ferreira solo pudo rechazar, quedando el balón suelto en el área al que llegaría Óscar Valentín con la fuerza de una manada de búfalos salvajes, pero el guardameta local reaccionó bien y pudo taponar el disparo del 23 franjirrojo. Por parte nazarí iba a ser Bryan Zaragoza el jugador más peligroso y desequilibrante en su ataque. Recibiendo en banda izquierda fue un auténtico dolor de cabeza , tanto cuando encaraba a su par como cuando trazaba diagonales buscando el interior del área para poner a prueba a Dimitrievski. Por fortuna, ayer tocó ver la cara segura del cancerbero macedonio y no se dejó sorprender por las incursiones de Bryan y sus lanzamientos a puerta en busca del gol local. Florian Lejeune volvería a buscar sorprender a un André Ferreira bastante dubitativo a la hora de embolsar el balón cuando los atacantes rayistas disparaban a puerta, pero en esta ocasión el portero del Granada palmeaba el disparo del jugador francés, para mandarlo a córner.

Al descanso tanto Granada como Rayo Vallecano se fueron con el cero en su marcador, algo que fue bastante justo puesto que ninguno de los dos equipos contrajo méritos suficientes como para mandar en el luminoso.

La segunda mitad comenzó con el mismo patrón que la primera, siendo el Rayo el primero que se acercó al área rival, con una jugada en la que Nteka, solo ante el peligro arriba, peleó un balón para recuperarlo y aprovecharlo Isi, que de zurda iba a probar a André Ferreira. La réplica no se iba a hacer esperar y en una contra, Bryan Zaragoza iba a recorrer medio campo con el balón, para finalizar la jugada con un disparo que se estrellaría en el palo del marco rayista. En esta ocasión, le faltó levantar la cabeza al futbolista local puesto que a su derecha llegaba Uzuni totalmente libre de marca.

El Rayo se defendía bien, controlaba el centro del campo con un buen Unai y un excelso Óscar Valentín, que ayer demostró que está entre los mejores mediocentros de la competición, muy por encima de compañeros de profesión con más nombre y menor rendimiento. Pero a este Rayo le faltaba finalización y pegada arriba. Nteka estuvo muy bien en Almería, pero ayer se le notó bastante desasistido y perdido por momentos en la punta de ataque. Además, vimos a un Trejo que en la primera parte no paró de correr y zafarse con la defensa del Granada, pero con menos influencia en el juego que en otros partidos, lo cual acaba por desgastar físicamente al capitán.

Esto no pasó desapercibido para Francisco, que ayer dirigía su primer encuentro desde el banquillo rayista (en Almería estuvo en la grada por sanción). El míster franjirrojo iba a dar entrada a Jorge de Frutos y a Raúl de Tomás, en lugar de los citados anteriormente Trejo y Randy Nteka. Esto hacía que Isi pasara a ocupar el lugar de Trejo, para dejar el costado derecho a De Frutos.

120 segundos era el tiempo que iba a necesitar RDT para dejar su sello con un zurdazo lejano, que no atraparía André Ferreira y solo podía repeler el guardameta luso. Toda una declaración de intenciones del delantero rayista que, superada su lesión, quiere demostrar que está de vuelta y piensa ser el terror de las defensas y cancerberos rivales.

El Rayo se puso en modo «Mamba negra» y se fue decididamente a por su rival y es que al igual que la famosa serpiente, las picaduras de este Rayo son tan rápidas como mortíferas. Iba a ser primero Álvaro García el que mordiera al Granada, tras una gran triangulación al borde del área, con un espectacular taconazo de Unai López que dejaba el balón franco para que el pichichi de la pretemporada rayista siguiera disfrutando de su idilio con el gol y solo tuviera que ajustar su lanzamiento al palo para hacer el 0-1.

Tras el gol, entraba al terreno de juego Pathé Ciss sustituyendo a Unai López que coronó su buen partido con su asistencia de tacón en el gol de Álvaro. Con su Presa herida y el olor a sangre en Los Cármenes, el Rayo iba a tardar solo cuatro minutos en asestar la segunda y definitiva mordedura mortal a su rival. Gran jugada colectiva que comenzaba con una muy buena salida de balón por banda del Pacha Espino, poniendo en largo un balón para la carrera por banda de Álvaro, que servía al área, donde iba a controlar RDT, que tras templar y levantar la cabeza, dejaba el balón a los pies de un Pathé Ciss que no iba a desaprovechar el caramelito de su compañero, poniendo el balón muy lejos del alcance de André Ferreira.

El final del partido nos iba a dejar dos acciones polémicas, con un penalti no señalado que pareció bastante claro sobre Bebé y con la tarjeta roja directa de Antonio Puertas por propinar una patada a Óscar Valentín, estando este en el suelo y sin posibilidades de jugar ya el balón. Expulsión bastante protestada por la grada y el técnico local, pero bastante justa. Y es que el de Ajofrín es tan sumamente cansino (en el buen sentido y que se me entienda bien), que acaba por desesperar a sus rivales, hasta el punto de recibir este tipo de patadas, fruto de la impotencia y desesperación de ver a Óscar omnipresente tanto en el centro del campo como en el propio área rayista, siempre bien colocado y robando todo balón que esté cerca de sus dominios.

Aunque hubo que irse al minuto 100 de partido, mereció la pena la espera del larguísimo alargue de partido para volver a entonar una nueva Vida Pirata, y ya van dos de dos esta temporada. Habrá que soñar con una tercera el próximo lunes en el derbi ante el Atlético de Madrid en el primer partido en casa de la temporada…siempre que las obras (eternas) del césped de Vallecas estén culminadas. De no ser así, igual habría que plantearse ir a jugar a La Peineta.

📸 Marius Fedasz

Imagen destacada: LaLiga