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La ADRV juega el sábado en Vallecas

02/09/2026
La ADRV juega el sábado en Vallecas

El sábado es una fecha importante para el rayismo y el futuro de la ADRV

El cierre del mercado de fichajes en el Rayo Vallecano se ha convertido en una fecha marcada en el calendario en rojo fuerte, porque cualquier cosa puede suceder en Vallecas. Perdón, cualquier cosa no. Lo de rascarse el bolsillo es una utopía, incluso en el verano en el que los millones de euros o libras esterlinas caían como llovidos del cielo. Con unos ingresos de unos 40 millones de euros, la inversión del Rayo Vallecano en fichajes ha sido de unos 400.000 euros, lo que significa un 1% de lo recaudado. ¿El otro 99% a dónde irá? Nadie lo sabe, pero sí sabemos a dónde no va, que es al mantenimiento y limpieza del Estadio de Vallecas a lo largo de la temporada. Bendito problema que se van a quitar de encima cuando Rayo Vallecano de Madrid SAD pase a limitarse a alquilar el Estadio de Vallecas, como el que alquila una pista de fútbol sala con los colegas en el Polideportivo de Palomeras.

Kumbulla, Tsitaishvili, Luiz Felipe, Gnangoro Bouare, Pedrosa, Sadick, Emil Audero y Rayane Belaid son los nombres que han llegado para reforzar al equipo de un Beñat San José que todavía está ubicándose en el puesto de trabajo al que ha llegado hace ya casi dos meses. En 2026 este ha sido el mercado veraniego de fichajes del Rayo Vallecano. Si nos dan esta lista de nombres en el principio de los 2000, decimos que es un parte de la plantilla random del Pro Evolution Soccer, junto a los Minanda, Espimas, Castolo o Ivarov.

Después de un año de subidones continuos, de ilusión máxima y de adrenalina en formato europeo, con los más optimistas del lugar esperando ese salto de calidad y crecimiento que llevamos aguardando en los últimos 15 años, llega el gatillazo más gordo posible para el aficionado rayista. Jugando en el exilio desde el primer partido de liga y sin fecha prevista de vuelta a nuestro Estadio, en mitad de un divorcio entre CAM y Rayo Vallecano de Madrid SAD en el que ninguno mira por esos «hijos» a los que el propietario de la Sociedad Anónima Deportiva hacia alusión en rueda de prensa («Quiero a los aficionados del Rayo como un padre a sus hijos»). Tal vez convendría que no los quisiera tanto y los quisiera bien. Al margen de los resultados deportivos, que gracias a lo anteriormente citado han pasado a un trigésimo octavo plano y con una plantilla entrada en años que pedía a gritos ser renovada convenientemente (y para eso hace falta gastarse los cuartos), la planificación deportiva en este sentido no obtendría ni un simple aprobado si hiciésemos una votación entre la hinchada rayista. Con la ilusión a la altura de las vías del metro de Portazgo, mucho van a tener que remar todos desde dentro del propio Rayo Vallecano para revertir esta situación. Y no hablo de empezar a ganar partidos, que esto ya quedó claro en Leipzig que no es lo que nos mueve. Hablo de empatizar y estar de verdad junto a los que llevan 102 años levantando a esta institución cada vez que se da una hostia de las buenas. Y créanme que, de hostias bíblicas sabe bastante esta afición y no les asusta tanto la magnitud de la misma, como el ver a gente desubicada cuando llega el guantazo. Camello estuvo bravo en Butarque, pero la revolución no la puede hacer una sola persona y debe ser respaldado por un colectivo que, hasta ahora, calla y observa como esa afición, que les llevó en volandas hasta el mayor hito de su carrera futbolística, no va a permanecer inmóvil ni callada ante una de las crisis más grave de la Agrupación Deportiva Rayo Vallecano.

Mientras Rayo Vallecano de Madrid SAD, comunicado extenso mediante, mata a la CAM, que se defiende como buenamente puede en la figura de un Consejero que le ha cogido el gusto a lo de los programas radiofónicos nocturnos (tal vez de aquí salga un nuevo tertuliano en Cope, Onda Cero o SER), los rayistas saldremos a la calle a manifestarnos y a defender con uñas y dientes lo que es nuestro y lo que no pensamos dejar que nos arrebaten, ni los unos ni los otros. El 27 de mayo hicimos historia en las calles de una ciudad alemana y el 5 de septiembre tenemos que volver a hacer historia, pero esta vez en las calles de ese barrio en el que muchos nos hemos criado junto al Nuevo Estadio o al que otros tantos llegaron de una u otra forma para enamorarse de él y jurar amor eterno a unos colores. Y es que el verdadero partido de la Agrupación Deportiva Rayo Vallecano se juega el sábado a las 16.45 horas en la manifestación convocada desde la Fuente de la Asamblea de Madrid hasta el Estadio de Vallecas. Para las 18.30 horas queda lo del Rayo Vallecano de Madrid SAD de Raúl Martín Presa (y sus invitados de VOX en el palco), Beñat San José, su plantilla y los 2000 que repitan excursión a Leganés por segunda jornada consecutiva (disfrutadlo y recordad hacer el gesto del corazón cuando os enfoque la cámara).