Las fechas de notificaciones y respuestas entre CAM y Rayo Vallecano
Texto: Luis Miguel Redondo
En una entrevista durante la previa del partido contra el Alavés, el vicepresidente del club, José María Sardá, achacó la disputa del partido en Leganés a «retardos» por parte de la Comunidad de Madrid en el estudio de la documentación presentada el 17 de agosto. La culpa siempre es de los demás y no de los «retardos» por parte del club que vamos a desgranar a continuación para refrescarle la memoria.
Matagigantes.net ha tenido acceso a la Orden de la Consejería por la que se incoa el procedimiento administrativo para la extinción de la concesión del Estadio por incumplimiento grave de las obligaciones esenciales contenidas en la misma en materia de mantenimiento, conservación, adaptación normativa y seguridad del Estadio. Dicha orden incluye la suspensión cautelar de la concesión.
En los antecedentes de hecho de la Orden se recorre la cronología de las actuaciones. El requerimiento de documentación se realizó el 12 de junio con la advertencia expresa de que el incumplimiento del mismo podia suponer la extinción de la concesión. Se concedía un plazo de 10 días hábiles para su entrega.

El 2 de julio el club solicita una ampliación del plazo inicial en cinco días hábiles adicionales, que es concedido por la Consejería. La motivación de esa solicitud alude a «las severas consecuencias que se puede irrogar a esta parte como consecuencia del requerimiento». Irrogar, en lenguaje jurídico, significa: producir u ocasionar daños o perjuicios. Lo cual deja claro que el club es conocedor del riesgo que asumen no entregando la documentación.
El 14 de julio la empresa auditora, contratada por la Consejería en octubre de 2025, firma y entrega su informe. La contratación de dicha auditoría es consecuencia del incumplimiento por parte del club de realizar, a su cargo, una auditoría bianual como fija la orden de concesión de 2019.
La no realización de dicha auditoría impide la actualización del Plan de Mantenimiento que anualmente debe presentar a la Consejería. El último Plan de Mantenimiento entregado por el club está fechado en mayo de 2024
Ese mismo 14 de julio los técnicos de la Dirección General de Deportes realizan un informe en el cual, a las graves deficiencias que recoge la auditoría, suman el incumplimiento del requerimiento de documentación realizado en junio y cuyo plazo de entrega ya ha vencido.
A raíz de ese informe, el 16 de julio la Dirección General de Deportes propone al Consejero la incoación del procedimiento de extinción de la concesión junto a la suspensión cautelar de la misma. El Consejero firma la Orden el 27 de julio.

El Rayo Vallecano de Madrid, SAD desde el 12 de junio ha «retardado» la entrega de los documentos requeridos hasta el 17 de agosto, según lo manifestado por Sardá en la entrevista. También hubo «retardo» en la apertura de las notificaciones electrónicas recibidas (hasta el 21 de junio no acceden a la enviada el día 12 y el 17 de julio acceden a la recibida el 8).
Este es el grado de desidia del «gestor» de una empresa que mueve millones de Euros anuales. Una empresa que, o no abre el correo electrónico diariamente, o que retrasa voluntariamente la recepción de las notificaciones de la Administración.
Estos «retardos» son consecuencia del «retardo» de 15 años en mantener, conservar y garantizar la seguridad del Estadio como le obliga la orden de concesión. De ese barro, estos lodos.
Por otra parte, la cronología demuestra que el 21 de junio, Raúl Martín Presa, conoce que el incumplimiento del requerimiento implicaba la extinción de la concesión. Aún sabiendo esto, no entrega la documentación en plazo e inicia la campaña de abonos que continuó a pesar de la suspensión cautelar de la concesión el 27 de julio.
A día de hoy, la concesión sigue suspendida cautelarmente pues la Consejería considera insuficiente la documentación presentada por el club Lo cotidiano es que se están realizando trabajos en el Estadio de los cuales se desconoce la duración prevista. El futuro apunta a que el Rayo Vallecano, SAD va a perder la concesión del Estadio.
Mientras tanto, a punto de cumplirse un mes de esta situación, la afición rayista sigue esperando una explicación del club de lo sucedido e información veraz de qué está haciendo para resolverlo.
La Comunidad de Madrid necesitaba extinguir la concesión. Raúl Martín Presa le ha hecho, literalmente, el trabajo sucio.





