El Rayo empata en su primer partido de pretemporada en casa del Genk (1-1). Álvaro adelantó a los de Íñigo en el 80, pero un inocente penalti de Espino en el descuento impide el triunfo vallecano.
Arrancó el periodo de pruebas para la temporada más ilusionante de la historia del Rayo, y lo hizo en tierras belgas. En el campo del Genk, los de Íñigo Pérez firmaron un buen test en el que la victoria se escapó en el descuento.
El Cegeka Arena fue testigo del primer bolo veraniego que serviría de preparación para el EuroRayo. Siendo lógicamente momento de hacer pruebas, el técnico pamplonica dispuso una alineación inicial con curiosas novedades con respecto a lo que se venía viendo durante la recientemente acabada campaña, dado que la plantilla disponible es prácticamente la misma. Con Batalla bajo palos, vimos en la zaga el regreso del canterano Diego Méndez haciendo las veces de lateral derecho, completando la defensa con Pelayo, Lejeune y Pep Chavarría. En el medio campo, el recién regresado Gumbau buscaría nutrir de balones desde atrás a Trejo y Unai López, portando este último el brazalete de capitán. Arriba, debutaría con el primer equipo Samu Becerra en la posición de extremo izuiqerdo, con De Frutos en la derecha y Nteka en punta.
Le costó aclimatarse a este «nuevo» Rayo, teniendo muchas imprecisiones y cediendo el terreno y el dominio en los primeros minutos. Poco a poco fue carburando el cuadro franjirrojo, vistiendo la segunda equipación de la pasada temporada, y el dominio fue siendo más vallecano que celeste según avanzaba el reloj. Si bien en llegadas en el primer tiempo estuvo la cosa pareja, las visitantes fueron las más claras. La primera de ellas fue prácticamente la mejor, teniendo en el minuto 18 Becerra un disparo desde la frontal que salió raso y colocado buscando el segundo palo, obligando al meta Van Crombrugge a lanzarse abajo y estirar el brazo para palmear el esférico a córner. Otra buena fue en el tramo final del primer periodo, en una volea de Jorge De Frutos en el corazón del área que taponó el defensa Mujaid. Del conjunto local, a destacar un remate de Sor solo en el área pequeña y con la portería vacía que mandó inexplicablemente arriba, aunque la acción estaba invalidada por fuera de juego previo. Se llegó al descanso con el resultado inicial y la sensación de que el Rayo iba de menos a más.
Una curiosidad de los test de pretemporada es el poder experimentar y hacer tantos cambios como se le ocurran al entrenador. Y así hizo Íñigo en el descanso, sacando un Rayo completamente distinto al que inició el partido. El once de la segunda parte lo conformaron Cárdenas, Espino, Luiz Felipe (primeros minutos del primer fichaje estival), Pelayo, Balliu, Pathé Ciss, Pedro Díaz, Isi (capitán en la segunda mitad), Álvaro, Étienne y Camello (estrenando dorsal, el 10). Solamente Pelayo disputaría los 90 minutos, quedándose sin jugar Juampe (portero del filial) y Ratiu.
El arranque del segundo periodo, salvo por la amarilla a Espino en su primera acción defensiva, fue prometedor para el cuadro vallecano, jugando ordenado y queriendo ser protagonista cerca del área belga. Si bien no fueron numerosas, hubo buenas ocasiones en el tramo inicial del complemento, destacando a la hora de juego el disparo de Pedro Díaz desde fuera del área que se estrelló en la cruceta del marco local. Mediado el segundo tiempo, los belgas también hicieron sus cambios, y se notó en que tuvieron su mejor momento del partido, haciendo sufrir al Rayo con ataques principalmente por el costado derecho. Por esa banda llegaron las dos más claras y casi seguidas. Primero, un balón aéreo cabeceado por Tolu que no entrañó problema a Cárdenas. Después, un centro raso que por poco no encontró una pierna que empujara el balón bajo palos. Necesitaba recomponerse el cuadro de Vallecas, y ya tras haber enfriado un poco el juego, llegó el picotazo.
Se acababa de cumplir el 80 de partido. Un balón largo buscando la espalda de la zaga flamenca fue rechazado y recogido por Camello, quien, como si su nuevo dorsal se hubiera apoderado de él, arrancó una jugada maradoniana, dejando atrás a casi toda la defensa rival para cruzar el balón en la frontal y asistir a Álvaro, que quedó mano a mano con el portero. Con toda la calma y calidad del mundo, el utrerano batió al arquero con un sutil disparo raso ajustado a su palo largo. Se adelantaba el Rayo cuando el partido entraba en su tramo final, poniendo en el marcador una victoria parcial que debería servir para reforzar las buenas sensaciones.
Corrían los minutos y parecía que el triunfo se iría para Vallecas. De hecho, Isi tuvo el segundo en un tiro desde la frontal que hizo volar al cancerbero belga para despejarlo a córner. Cumplido el 90, parecía que la cosa acabaría 0-1. Sin embargo, en el segundo minuto de descuento, un balón llovido al área rayista buscaba un cabeceador, y lo hubiera encontrado si Espino no lo estuviera agarrando hasta derrumbarlo. Penalti claro, segunda amarilla y expulsión para un Pacha que tuvo una tarde para olvidar, y oportunidad de oro para el Genk de empatar el partido sobre la bocina. No la desaprovecharía Adedji-Sternberg, que anotaría la pena máxima con un disparo raso a la izquierda de un Cárdenas que se lanzó al lado contrario.
Con el shock de encajar el empate en el final, lo poco que quedó fue mero trámite. El partido acabó 1-1. Sensaciones agridulces para el Rayo por dejar escapar la victoria con un penalti en el descuento, pero en líneas generales, buen primer test de pretemporada para los de Íñigo Pérez. El equipo estuvo firme, mostrando virtudes y defectos que no son desconocidos, y aunque no se logró ganar, esta primera prueba ha de servir para mejorar y perfeccionar cosas de cara al cada vez más inminente debut en el play-off de la Conference League y a un presumiblemente duro comienzo de temporada liguera.
Texto de Jorge Morales García.
















