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Cuenta atrás para el descenso

06/04/2026
Cuenta atrás para el descenso

El Rayo B maquilló su imagen en una nueva derrota del filial rayista

El Rayo Vallecano B ha caído derrotado en la última jornada de liga. Esto es válido para hablar del fin de semana pasado, pero, en realidad, da igual cuando lo leas. El equipo lleva 11 derrotas en las últimas 12 jornadas y se ha convertido en farolillo rojo de la categoría por méritos propios. Está siendo la cuenta atrás de una bomba en forma de descenso, que se activó hace semanas y que, antes o después, explotará.

Imagino que toda esa gente que se hizo del Rayo B en los playoffs de ascenso la temporada pasada y que este año no se sabe nada de ellos, viendo al filial en esta situación se estará tirando de los pelos o preguntándose la causa de tan nefasta temporada. Para los que llevamos años siguiendo de cerca a este equipo (y el resto de categorías inferiores) ha sido algo totalmente esperado por un sinfín de motivos. A mi entender (y el de muchos otros), si asciendes de categoría el nivel de la plantilla debes intentar elevarlo y no debilitarlo, como ha sucedido con el Rayo Vallecano B, que perdió este verano a sus tres piezas más valiosas (Etienne, Ybarra y Aitor) y no solo no se ha buscado reemplazos de garantías, sino que están a años luz de los anteriormente citados. Viendo el nivel que hay en los despachos tampoco podríamos pedir peras al olmo en cuanto a confección de plantilla. Y es que la sucesión de Juan Pedro Navarro no solo es que haya elevado a los altares rayistas al añorado Juanpe, sino que está consiguiendo hacer bueno al mismísimo Juanma Barroso.

Una plantilla con muchas carencias en general, pero la más alarmante y llamativa es la falta de gol (2 en los últimos 8 partidos y 27 en 30 partidos). Para paliar el hecho de tener menos gol que el mítico Miguel Porlán «Chendo», en el mercado de invierno se trajo a un futbolista procedente de la serie D italiana (habiendo jugado 61 minutos allí), que ha disputado 20 minutos desde que llegó y que lleva semanas desaparecido de las convocatorias del equipo, posiblemente porque no está en forma para competir. Un fichaje un tanto extraño (otro más) que tendrá que ver más con favores a representantes, que realmente a la certeza de fortalecer un equipo tan endeble como los figurantes de la famosa serie The Walking Dead.

Quedan cuatro jornadas para finalizar el campeonato y la salvación o play out está a seis puntos. Esto quiere decir que, deberías ganarlo todo y el resto de los equipos deberían sumar entre poco y nada. Esto segundo lo veo bastante factible dado el nivel de los equipos y el grupo en general (el propio Rayo llegó a ocupar puestos de playoff de ascenso), pero lo que no veo es al filial rayista ganándolo todo. De hecho, para ser absolutamente sincero, no los veo ganando un solo partido de los cuatro que quedan. Parece que el relevo en el banquillo ha traído savia nueva al equipo,que buena falta le hacía, pero lo que no se ha hecho bien en las 28 jornadas anteriores, no se va a arreglar ahora en las seis siguientes. Jugadores con muchas pelis de vaqueros e indios y muchos pajaritos en la cabeza, más pendientes de las enseñanzas del licenciado Llorente y su efecto semáforo consistente en el cambio de amarillo a rojo de las gafas magufas, un equipo que llegaba a los minutos finales más jodido que un mileurista el día 20 de cada mes, gente más preocupada de la foto en cuestión para subir a la stories de Instagram, que de la sangría de derrotas que estaban sufriendo en la segunda vuelta, concentraciones del equipo lejos de Vallecas más propias de un grupo de Boy Scouts o de guiris en Magaluf que de un equipo de fútbol serio, seis meses en el exilio del Virgen de la Torre, etc. Y podría seguir y no parar enumerando motivos para explicar lo que va a ser un fracaso deportivo de un Rayo Vallecano B que ha carecido de aptitud y de actitud esta temporada.

Raúl Martín Presa siempre ha puesto el ejemplo del Villarreal y su filial como el espejo en el que mirarse. Si tratamos de jugar al famoso juego de encontrar diferencias y comparamos al Rayo Vallecano con el club de Castellón, podríamos empezar y no acabar jamás. De hecho, solo encuentro un nexo común entre ambos clubes y es la presencia de algún carro del Mercadona en la Ciudad Deportiva del Rayo Vallecano reciclado para transportar material deportivo. Y es que, Raúl, seguramente los Roig no pondrían al frente de su cantera a gente como la que tú has confiado para llevar los designios del fútbol base rayista. Además, imagino que si el Villarreal decidiese prescindir de su entrenador, lo haría oficial e informaría a sus socios y aficionados de dicho cambio, algo que el Rayo Vallecano, dos semanas después, aún no ha hecho. También dudo que si destituyeran al técnico, siguiera en el propio club ocupando algún cargo. Y es que en los mentideros rayistas se habla de una posible operación retorno de Jorge Vallejo al banquillo del Rayo B la próxima temporada en Tercera RFEF. Que no seré yo el que vaya a remover y a recordar pancartas pretéritas, pero estarán de acuerdo conmigo en que todo es bastante raro, incluso tratándose del Rayo Vallecano donde lo anormal lo hemos convertido en cotidiano.

Pese a nuestro veto y pese a las circunstancias en las que se encuentra el equipo, Matagigantes seguirá contando todo lo que suceda hasta la jornada final. Y lo hará con total objetividad, y eso pasa por llamar a las cosas por su nombre, aunque no a todo el mundo le guste y agrade. Ya son muchos años informando de la actualidad del filial rayista y muchos kilómetros a nuestras espaldas siguiendo al equipo como pocos han hecho, que no se le olvide a aquellos que parecen tener la memoria tan corta como el casillero de puntos del equipo.

Como todo no va a ser negativo, la mejor noticia que nos va a dejar todo esto es la irrupción de nombres como Ayman, Unai, Pablo Bellosillo o Sergio Castellón, futbolistas del Juvenil A sobre los que se tiene que cimentar el futuro Rayo Vallecano B de la próxima temporada. Un filial que, si de verdad el club cree y apuesta por él, debería ser dirigido por Toni Paredes, que ahora lo único que puede hacer es achicar agua de un barco que tiene tantas fugas que está a un par de jornadas vista de ser el Titanic franjirrojo en lugar del glorioso Santa Inés.