El Juvenil A del Rayo Vallecano consiguió el pasado domingo su primera victoria en liga.
El Juvenil A del Rayo Vallecano consiguió el pasado domingo su primera victoria en liga.
El Rayo Vallecano Juvenil A llegaba a su primer encuentro en casa tras haber caído derrotado en su estreno en liga ante el Real Madrid. El rival, el Real Valladolid, era uno de los incómodos del grupo 5 de División de Honor. Tras un comienzo algo dubitativo de partido en el que los nuestros no llegaron a sentirse cómodos, con el Pucela tratando de hacer daño en sus ataques, los pupilos de Toni Paredes se fueron haciendo grandes y, sobre todo, dueños del balón. Ya sabemos que con nuestra idea de fútbol, el equipo sufre cuando no es protagonista con balón y a medida que Merino y Ayman aparecían y ganaban protagonismo, el equipo crecían en ataque, pero no llegaban a ser capaces de adelantarse en el marcador. Tanto Ayman como Castellón estuvieron cerca de lograr abrir la lata en el ecuador de la primera mitad, pero iba a ser al filo del descanso cuando se lograba el premio del gol. Jaime Merino iba a mandar un balón al espacio para la carrera de Unai, que estaba siendo uno de los futbolistas más activos en el ataque rayista. Un zurdazo desde el pico del área pondría el balón limpiando las telarañas de la portería visitante. Impresionante zapatazo de un Unai que se estrenaba como goleador rayista esta temporada. Es uno de los fichajes del míster, que promete ser una de las revelaciones del año si mantiene el nivel mostrado en pretemporada y en la pasada jornada.

El gol rayista en el minuto 44 fue un jarro de agua fría para el Real Valladolid y un soplo de aire fresco para el Rayo Vallecano. Tras la reanudación esperábamos un equipo visitante volcado en busca del empate, pero iba a ser el Rayo el que se fue arriba en busca del segundo tanto y decantar el partido. El trabajo en ataque no solo se limita a que el teórico nueve del equipo haga goles y lo pudimos ver en este encuentro. Alan se desgastó en punta con los defensas del Valladolid, peleando con los centrales, tratando de quedarse el balón cuando le llegaba, caer a banda para abrir espacios y fruto de este trabajo, sus compañeros de segunda línea pudieron gozar de ocasiones de peligro y pisar área varias veces. Uno de estos futbolistas de segunda línea es Ayman, posiblemente uno de los jugadores con más talento del equipo, con la capacidad de inventar y cambiar el rumbo de un encuentro. Mediada la segunda parte, Ayman iba a recibir un inesperado regalo en forma de cesión errada por parte de un jugador del Valladolid, quedando el balón suelto en tres cuartos de campo. El jugador rayista no iba a desaprovecharlo y tras avanzar hacia el área pucelana, batía por bajo al portero rival para poner el 2-0 y la tranquilidad en las filas rayistas.

De nuevo, el gol iba a dar alas a los de Toni Paredes, que iba a lograr el tercer y definitivo gol unos minutos después. En una de las innumerables internadas de Bellosillo por banda diestra, iba a servir un balón envenenado al área pequeña, quedando muerto tras el rechace de un defensa vallisoletano, volviendo Ayman a demostrar que estaba siendo el más listo de la clase, empujando a gol para lograr su primer doblete liguero.
Hubo tiempo para mover el banquillo y ver en acción a varios de los fichajes de esta temporada, como Urkía, Gross o Verdejo. Este último iba a ser protagonista del choque al lograr arrebatar un balón al portero en su salida, obligando al cancerbero a derribarle para evitar el cuarto gol rayista. Esto le costó la tarjeta roja directa al considerar el árbitro que era una ocasión manifiesta de gol. La jugada en cuestión viene de un mal control del meta pucelano, fruto de un mal bote del balón por el estado del terreno de juego. Cabe recordar que, el árbitro no consideraba apropiado la disputa del partido viendo el estado del césped, y ambos equipos estuvieron de acuerdo en jugar.
Aunque el Valladolid, con 10 jugadores el último cuarto de hora, lo intentó (con más corazón que cabeza), el marcador no se movió y el Rayo Vallecano logró su primer triunfo liguero y consiguió dejar su portería a cero.
















