Maite Martín, Rayo Vallecano B 24/25 y Bukaneros premiados por la Federación de Peñas del Rayo Vallecano
Por mucho que se empeñe el concejal de turno, las fiestas de Villa de Vallecas no dan el pistoletazo de salida hasta que la Federación de Peñas del Rayo Vallecano da sus premios anuales. En esta ocasión, los galardonados fueron Maite Martín, el grupo Bukaneros y el Rayo Vallecano B de la temporada 2024/25. Como siempre, excelente la elección de los afortunados.
Esther, Juanan, Edu, Willy, Laura, Toño, María, Iker, Rafa, Raúl, Lola, Luis Alhambra, Javi, Pablo o Miguelito, nombres que, salvo alguna excepción, pueden sonar entre poco y nada al rayista de a pie, pero que es la convocatoria habitual de cualquier acto rayista que se precie. Equipazo capitaneado por el mejor presidente que un colectivo pudiera pedir, el gran Antonio Mora, que se lanzó a ejercer de maestro de ceremonias con el apoyo de cierto agitador de redes sociales.
Como antesala de la entrega de placas, disfrutamos del talento, el arte y, sobre todo, del rayismo más joven. Héctor, Mario, David, Tiago y Bruno se encargaron de recordarnos lo necesario que es disfrutar del logro tan importante como fue entrar en Europa. Y lo hicieron a través de sus dibujos en el concurso infantil de pintura «Pinceles Rayistas». Con la Conference League como eje central de su inspiración, nuestros pequeños artistas nos contaban su admiración por Batalla, Isi, Camello, Óscar Valentín, Trejo y un largo etcétera. Que Tiago, con sus apenas 9 años, en su dibujo tenga un recuerdo a modo de banderas para los rayistas que ya no están con nosotros, eriza la piel y dice mucho de lo bien que lo estáis haciendo, Edu. Obviamente, no podía haber un solo ganador y los cinco se llevaron sus obsequios como ganadores de este año. El benjamín del grupo, Héctor, se atrevió incluso a arrancarse con el cántico de «Ale Rayito, ale campeón».

Llegó el momento de los más mayores y los primeros en recibir su placa de manos de Antonio Mora fueron Adrián Molina, Pablo Prieto y Hugo Navarro, jugadores del Rayo B. Imposible encontrar mejor representación de sus compañeros, calidad futbolística y humana a raudales en los tres. Hablaron de lo duro pero lo bonito que fue el año del ascenso, del orgullo que sentían por haber logrado algo tan importante para el Rayo Vallecano. Adri y Pablo ya sabían lo que es este club y lo especial que es (para bien y para mal), y Hugo, no solo no se arrepentía de haber firmado por el Rayo, sino que afirmaba estar encantado desde el minuto cero de haber elegido Vallecas. Después de lo conseguido la temporada pasada, son ambiciosos y no sé conforman con ser comparsa en el grupo 5 de Segunda RFEF, sino que prefieren soñar con repetir hazaña y poner al filial del Rayo Vallecano en Primera RFEF.

Nuestros jugones dieron el testigo a otra auténtica jugona de la información del Rayo Vallecano. En mitad del habitual barro franjirrojo el rayismo puede encontrar a Maite sacando brotes verdes para recuperar la sonrisa, incluso cuando más complicado lo parece. Nos contó su llegada a Vallecas y como esa mochila de sueños la ha ido llenando hasta el punto de tener que hacer las maletas y traerla, junto a otras muchas, al barrio. Maite ya es una vallecana más que disfruta de pasear por sus calles o de degustar un buen café con Lola en la Avenida de la Albufera. Porque el veneno del barrio y de la Franja te va atrapando hasta límites insospechados, creando un vínculo emocional tan especial con su gente como el que Maite ha establecido y le ha llevado a recibir reconocimientos tan bonitos como el de ayer.

En tercer lugar llegó el turno para Bukaneros. La Federación de Peñas reconocía la labor del grupo durante todos estos años, pero con mención especial a este último. El Centenario ha sido el que es y no ha caído en el más absoluto de los olvidos, gracias a un trabajo espectacular de mucha gente, que ellos han capitaneado en cierta medida. Un año cargado de actos rayistas desde que comenzara con la entrega de brazaletes a los capitanes del Rayo Vallecano, y que tuvo como colofón los Premios del Centenario. Diego, uno de los representantes del grupo que acudió a recibir el premio, destacaba precisamente el orgullo de haber podido llevar a cabo un acto como aquel, en el que se rindió homenaje a los 50 socios más antiguos del club. Tras un año especial por el Centenario llega otro no menos especial con el regreso a Europa 25 años después, algo para lo que el propio Diego afirmaba estar preparados y con más ganas que nunca de seguir siendo la brújula y el timón del Santa Inés por los puertos europeos que nos toquen surcar. Además, tuvo un cariñoso recuerdo para Ramón, recientemente fallecido. Lo que a día de hoy es el Puerto de Mar y anteriormente fue el Seyda, para muchos de nosotros siempre será «el Ramón*, aquel lugar de encuentro rayista, en el que te acogían como si hubieses estado allí parando toda la vida.

No solo nos acordamos de Ramón, el acto se abrió recordando al eterno Antonio Castilla y su enorme legado. Imposible dejar de agradecer siempre todo el trabajo que hizo por y para el rayismo durante tantísimos años. Estos premios no se entenderían sin él.
Una vez dada por concluida la entrega de las respectivas placas, era el momento idóneo para refrescar las gargantas y pasar al famoso tercer tiempo, aprovechando para charlar largo y tendido con toda esa gente rayista que, una vez más, volvió a construir rayismo en tiempos convulsos.















