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Larga vida al Puto Rayo

05/05/2026
Larga vida al Puto Rayo

El Puto Rayo quiere jugar la primera final europea (y no europea) de su historia

Algo más de 4 décadas amándote y 3 décadas largas siguiéndote lejos de Vallecas viviendo descensos, ascensos, promociones y Anoetazos, pero jamás recuerdo algo ni siquiera parecido a lo de esta semana.

Te he visto tantas veces en el barro, que no acabo de acostumbrarme a verte a donde has llegado. Confieso que me da cierto vértigo verte tan cerquita de tocar la gloria, pero la ilusión por ver a mi barrio cruzar Europa por tí, supera al peor de mis miedos. Agrupación, el jueves vas a escribir un capítulo importante en tus casi 102 años de historia. Espero que, 20 días después, añadamos un epílogo de oro a este precioso capítulo que arrancó de forma semi clandestina en Hungría y esperamos rubricar en Alemania.

Por los que estarán en Estrasburgo, por los que no podrán ir, por los que sufrirán en sus casas, por los que amaron al Rayo y ya no están con nosotros, por los que defendieron la Franja y pusieron su granito de arena, para que el sueño de Prudencia Priego y sus hijos se haga una preciosa realidad.

Después del partido de ida, hablaba con un amigo sobre lo que se viene el jueves y ambos definíamos al choque como el partido del llanto, independientemente de lo que diga el marcador. Esta semana se lo he leído también a Blas y coincido en que, son tantas las emociones a las que nos estamos enfrentando y con las que, por desgracia (o tal vez por suerte) no estamos familiarizados, que será misión imposible contener la lágrima antes, durante y/o después. Yo confieso que, he empezado la semana echando alguna que otra, recordando a los que nos metieron este veneno en nuestra piel y que, desgraciadamente, lo estarán disfrutando desde otro lugar bien distinto. Esos con los que siempre nos hubiese encantado emprender este viaje de la Agrupación. Papá, no podré hacerlo contigo, pero lo haré con tu nieta, como a ti te hubiese gustado. Se lo prometí y a punto he estado de no cumplirlo por pecar de padre excesivamente riguroso con los estudios. Por suerte, al rayista siempre nos ha podido la patata y el corazón ha vencido a la razón en esta lucha interna que tenía días atrás. Nos esperan tres días por delante de algo inédito y desconocido para el rayismo, pero que lo afrontamos con la valentía, el coraje y la nobleza que nos caracteriza.

El jueves tenemos una oportunidad cojonuda para enterrar para siempre al simpático Rayito y desearle larga vida al Puto Rayo.

No te vamos a fallar, Agrupación.