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El Puto Rayo se va de Copas

19/12/2025
El Puto Rayo se va de Copas

El Juvenil A se ha clasificado para disputar la Copa del Rey

Con los resultados que se iban dando a lo largo de la jornada, el Juvenil A tenía en su mano asegurar su presencia en la próxima Copa del Rey. Los de Toni Paredes no fallaron e hicieron los deberes y cumplieron con nota. Triunfo contundente ante el Trival Valderas por 6-1 en un gran partido de todo el equipo.

Los chicos están compitiendo de forma extraordinaria durante esta primera mitad de campeonato, sumando ya 29 puntos en estas primeras 13 jornadas ligueras. Se podría decir que el primer objetivo del equipo está prácticamente cumplido y la salvación la tiene virtualmente conseguida (18 puntos sobre el Burgos). ¿Cómo es posible hablar de salvación si el Rayo ocupa el tercer lugar en la clasificación? Los que conocemos bien a Toni Paredes, sabemos que el míster prefiere ser cauto y no lanzar las campanas al vuelo jamás. De hecho, un servidor desde la propia pretemporada ya tenía plena confianza en ver al equipo clasificado para Copa del Rey, y el míster siempre se mantenía con los pies en el suelo y prefería ir partido a partido cumpliendo etapas y agotando jornadas. Alguien podría pensar que esto se debe a manía o superstición por parte de Toni, pero es experiencia pura y dura y, sobre todo, amplio conocimiento de la realidad rayista. Si hace años vivíamos épocas de vino y rosas en cantera, con juveniles cuidados, mimados y tratados como la joya de la cantera que debería ser, ahora es un equipo más en el que el propio entrenador tiene que hacer virguerías y auténticas ingenierías para construir y sostener al equipo durante 10 meses. La gente que sea habitual seguidora de este medio nos habrá leído en más de una ocasión ensalzar el valor que tienen los logros obtenidos por el Juvenil A, hasta el punto de catalogarlo como milagro. Y sí, entrar en Copa del Rey es un tercer milagro.

La última participación del Juvenil A en Copa del Rey fue hace dos temporadas y aquella vez entramos casi sobre la bocina, marcando el gran DR7 un gol en el descuento en Moraleja de Enmedio ante el CF Fuenlabrada. Aquel día apenas se celebró el pase a Copa y prácticamente hubo que insistir a los chicos que posaran para hacer foto de familia y celebrar el hecho de ser equipo copero. En esta ocasión, los chicos sí lo celebraron como se merece y no hubo que esperar al minuto 95 de la última jornada, lográndolo tres fechas antes.

Además, y con permiso de mi amigo Toni, creo que vamos a lograr entrar en Copa del Rey como segundos de grupo, por delante del Atlético de Madrid. Actualmente, ocupamos el tercer lugar y nos separa solo un punto del conjunto rojiblanco. Quedan dos jornadas aún para saberlo, pero este finde semana es una jornada clave en la que se juegan un Getafe – Rayo y un Real Madrid – Atlético de Madrid. Si logramos ganar en Getafe y el Atleti pincha, recuperamos el segundo puesto y estaría en nuestra mano mantenerlo en la primera jornada del 2026 en casa ante el Rayo C. Alcobendas.

La trayectoria del equipo está siendo espectacular y merece pasar como segundo con la ventaja de campo de cara a los cruces de Copa del Rey. Ya hay un cuadrante hecho y en función del puesto obtenido y los puntos logrados, el Rayo jugaría contra unos equipos u otros de los siete grupos de División de Honor Juvenil. En dos semanas os lo iremos contando, para no marearos mucho ahora con posibilidades, opciones, etc. En Matagigantes hemos viajado con el primer equipo tanto en Liga, Copa del Rey como en Conference, con el filial hemos vivido un playoff de ascenso en tierras riojanas y con el Juvenil A nos falta vivir una experiencia en Copa del Rey lejos de Vallecas (ya lo hicimos en Alcalá de Henares, pero nos gustaría salir de la Comunidad de Madrid acompañando al equipo). Estoy convencido que tiene que ser este el año en el que cumplamos este sueño.

Sin lugar a duda, tanto cuerpo técnico, como jugadores, como familias merecen disfrutar de una gran Copa del Rey. Creo que no debemos olvidar el esfuerzo que hacen las familias y vivir algo así juntos a sus chicos sería una bonita recompensa a esos esfuerzos (en algunos casos económicos). Ver a familias y chicos que apuestan por vestir esta camiseta a nosotros no solo nos enorgullece profundamente, sino que logra tocarnos la patata, sabiendo y siendo conscientes de que, hoy por hoy, el Rayo Vallecano y lo que a su cantera rodea no es precisamente un lugar que llame a formar parte de la misma. Pero al final, temporada tras temporada, el hecho de lograr estos pequeños milagros hace que sigamos creyendo en lo maravilloso que pueda llegar a ser este deporte.