El Rayo B corta su mala racha con una contundente victoria en La Torre ante Las Palmas Atlético (3-0). Juanchi, Pablo Sánchez y Baldobar anotaron los goles.
Cuando vienen mal dadas, no hay mejor forma de salir del momento negativo que con un triunfo en el que todo sale de cara. El Rayo B tuvo su reivindicación en forma de contundente y convincente victoria frente a Las Palmas Atlético.
Gris y fresca mañana invernal para acompañar un duelo de filiales de vital importancia en el Municipal Virgen de la Torre. El Rayo B de Jorge Vallejo llegaba a la cita arrancando la jornada en el puesto de play-out y acumulando 3 derrotas seguidas por 2-0 ante los equipos alicantinos del Grupo 5 de Segunda Federación, por lo que volver a sumar de a 3 en sus siguientes compromisos ante los filiales canarios se convertía en una imperiosa necesidad. Similar a la de su rival, el Las Palmas Atlético dirigido por Raúl Martín García, que llegaba a Vallecas 2 puntos por encima del filial rayista tras acumular 2 partidos sin ganar.
Como es de esperar en un duelo de filiales, el partido inició dinámico, sin un dominador claro, con ambos conjuntos buscándose las cosquillas con ambición y sin miramientos. Parecía estar un punto por encima el cuadro canarión, acumulando varias llegadas y sacando en casi todas un saque de esquina, pero poco a poco el equipo vallecano empezó a imponer su dominio y a tener las mejores oportunidades. Los dos Pablos, Sánchez y Prieto, dieron los dos primeros avisos sobre la meta de Nicolau, y con el dominio rayista ya bastante asentado, en el minuto 27, se rompió la lata. El medio campo local, rindiendo prácticamente a la perfección, forzó una recuperación en campo visitante que derivó en una perfecta combinación por banda izquierda que llevó el balón hasta el área. El centro raso encontró a Juanchi en la frontal. Como si el tiempo se detuviera, el capitán franjirrojo controló, levantó la vista y metió el zapatazo certero y colocado, imposible para el portero. La reivindicación colectiva del Filial de la Franja arrancaba con la particular de Juanchi, que estrenaba su cuenta goleadora en la categoría y rompía una larguísima sequía.
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Calle San Claudio, 27. Local 3.
Tras abrir el marcador, el Rayo B no cayó en la inconsciente relajación que suele suceder tras ponerse en ventaja, sino que siguió apretando y buscando ampliar el resultado antes del descanso. A la postre, lo consiguió en el minuto 35. Una de tantas recuperaciones de Hugo, en gran nivel en la mañana, arrancó la acción que se cocinó a fuego lento. Se probó de nuevo el ataque por la izquierda, pero la zaga canaria ya se había recompuesto. Con calma y precisión, se buscó hacer daño por banda derecha, y por ahí llegó Pablo Sánchez, que vio un hueco que nadie más veía para colarse en el área, plantarse frente a Nicolau y batirle de disparo cruzado en el pico de la pequeña. Se celebró con rabia el 2-0, no solo por ser tanto en juego como en resultado la mejor primera parte de lo que iba de curso, sino porque también significó el estreno y la reivindicación del joven extremo derecho llegado en verano para ayudar al grupo en una nueva categoría.
El tramo final del primer tiempo fue una vuelta al equilibrio y a las idas y venidas entre áreas del principio. Tan pronto pudo poner el Rayo B el 3-0 en una doble ocasión de Pablo Sánchez y Hugo, como el filial de la UD Las Palmas pudo recortar distancias y marcar el clásico «gol psicológico» antes del descanso, y lo hubiera logrado si Juanpe no hubiera volado para sacar un disparo desde la frontal que se colaba por su palo izquierdo. Se llegaba al descanso con el cuadro vallecano mandando en el campo y en el marcador, pero sabiendo lo engañoso que es siempre el 2-0 y con el reciente aviso visitante en mente. Quedaban 45 minutos largos.
Lógicamente, quien iba a apretar y arriesgar más en el segundo tiempo era Las Palmas Atlético, buscando tener el balón y acercarse al área local en busca del tanto que les metiese en el partido. Y ahí se vio otro momento de reivindicación para el Rayo B, pues quizá lo que más se reclamaba al equipo es el gestionar mejor el estar sin el balón. En este partido no se pudo gestionar de mejor manera. Supo jugar a ceder la posesión al rival, pero también a presionarle y mantenerle lejos del área propia. De hecho, el mayor peligro lo seguía generando el conjunto local, esta vez a la contra, bajo la batuta de un Iván Íñigo incombustible, que parecía estar en todas partes, recuperando, presionando, conduciendo y desmarcándose. Salvo marcar, y no será porque no lo intentó, hizo de todo el menudo mediapunta rayista.
El encomiable esfuerzo colectivo evidentemente iba a pasar factura física, y aquí los movimientos de banquillo de Jorge Vallejo iban a resultar claves. En el minuto 66, retiró del campo a Hugo, que se había vaciado por ser uno de los mejores del partido, para meter a Yahya. En el 75, la sustitución fue doble y ofensiva. Un sobrecargado Sergio Alonso y el goleador Pablo Sánchez dejaban sus puestos a Baldobar y Baladía. No hubo que esperar mucho para ver los efectos de estas permutas. En el 77 avisó Baladía al quedar mano a mano tras una asistencia en profundidad de Yahya, pero se encontró con una buena respuesta de Nicolau, quien nada pudo hacer en el 81 cuando, tras una combinación en medio campo, Iván Íñigo habilita a Baldobar en la parte derecha de la frontal para que, con un disparo no fuerte pero sí muy preciso, supere la estirada del meta y cuele la pelota en la red besando la cepa del poste. Sentencia definitiva del encuentro con el tercer tanto del equipo y la tercera diana de la campaña de Baldo, que iguala con Sergio Alonso como máximo goleador del equipo.
Una vez la goleada estaba certificada, los últimos esfuerzos se centraron el reivindicación de la defensa en forma de portería a 0. Marco Román y César Valero entraron por el goleador Juanchi y el inexpugnable central Lozano para reforzar el campo propio ante los intentos canarios de lograr el gol de la honra. El cerrojo de los mentados centrales junto a Revuelto, que completó 90 minutos inmaculados, y el esfuerzo titánico tanto en ataque como en defensa de los laterales Robles y Beto Plaza, significaron una mañana relativamente plácida para un Juanpe seguro en las pocas intervenciones trascendentes que tuvo. El equipo funcionaba como un reloj, y prácticamente se sintió pena cuando el árbitro dio por acabado el pleito.
Ganar, gustar, golear dejando la portería a 0 y acabando con una mala racha. No podía haber mejor reivindicación para el Rayo B que el partido que firmó ante Las Palmas Atlético. 3 puntos necesarios y bien merecidos que permiten a los de Vallejo sumar 19 y avanzar un puesto en la tabla para quedar marcando la salvación segura, empatando con Orihuela y Alcalá, quedando a 2 puntos del play-off de ascenso, aventajando en 1 a Las Palmas Atlético, que precisamente cae al puesto de play-out de permanencia, y 3 por encima del Real Madrid C, que marca el descenso directo. Así de ajustada es la Segunda Federación. Tras sumar de a 3 frente a un filial canario, ahora toca enfrentarse a otro. La próxima jornada el Rayo B volará hasta el Teide para visitar al CD Tenerife B.
Texto de Jorge Morales García. Imagen de Alberto Leva.
















