Dos errores en el inicio y los problemas para encontrar el juego condenan al Rayo B ante el Fuenlabrada (1-2). El gol de Sergio Alonso llegó cuando ya era tarde para reaccionar.
Cuando en un partido de fútbol un equipo no termina de encontrar su juego, cae en el del rival y comete errores, rara vez acaba saliendo bien. Esta no fue una excepción. El Rayo B cayó ante el Fuenlabrada siendo víctima de su falta de ideas en el campo para revertir una situación adversa provocada por fallos propios.
Caía el sol y se cernía una gélida noche invernal sobre el Virgen de la Torre. En la sesión vespertina del sábado se presentaba el Rayo B de Jorge Vallejo invicto en lo que iba de 2026 y buscando volver a sumar de 3 tras volver de Quintanar del Rey con un empate sin goles ante el penúltimo clasificado. Enfrente tendría al CF Fuenlabrada de Roberto Ortiz, con el recuerdo aun latente de la goleada al filial en la primera vuelta, que llegaba a Vallecas con solo 4 suplentes y acumulando una racha de 5 jornadas sin conocer la victoria, habiendo caído la fecha anterior ante el Coria en el Fernando Torres.
Los primeros instantes del encuentro barruntaban una salida al ataque con todo del conjunto franjirrojo, teniendo en el primer minuto Baldobar una ocasión clarísima en el área chica que salvó el portero Cortés con una magnífica intervención. Sin embargo, todo quedó en anécdota cuando, en el minuto 5, un error recurrente en la salida de balón de la zaga rayista propició la pérdida en el pico del área que permitiría habilitar a Nates para batir a un Juanpe que poco podía hacer. De nuevo un error propio le costaba bien caro al Filial de la Franja, que desde bien temprano tendría que tratar de recomponer sus ideas para volver a meterse en el partido.
Será por la veteranía y oficio del cuadro visitante o por la bisoñez de los de «casa», o tal vez por ambas, pero con el marcador a favor el Fuenla hizo que se jugase a lo que ellos quisieran, y esto equivale a que no se jugase. El Rayo B cayó en la trampa del rival, entró en su juego psicológico y era incapaz de tener ideas para ni tan siquiera llegar cerca del área rival. Y para más inri, en el minuto 23, una salida rápida por banda izquierda de los de azul agarró a la zaga vallecana en desbandada y con todo el cuerpo lleno de preguntas. Entre la pasividad y las dudas de la defensa, Nates se quedó mano a mano frente a Juanpe y le batió para firmar su doblete particular. Apenas se había consumido la cuarta parte del partido y el Rayo B se encontraba 0-2 abajo ante un equipo que sabía como hacerle daño, y sobre todo, como evitar que se lo hicieran.
Con la ampliación de la ventaja, el plan fuenlabreño fue a más, como también la caída en el mismo del Filial. En esto tampoco ayudó la labor del colegiado, que permitía cierta dureza de un lado y sacaba la tarjeta demasiado rápido. No en vano el partido acabó con 13 futbolistas amonestados y el preparador de porteos visitante expulsado por sendas protestas que acarrearon tarjeta. Para muestra de lo mencionado y de que a perro flaco todo son pulgas, llegando ya al 45, en un choque cabeza con cabeza en que ambos se fueron al suelo, Baladía se llevó la peor parte. El árbitro dejó seguir la acción durante más de un minuto, parándola solo cuando el Rayo B se iba a la contra. La cosa era bastante seria. Bala se hizo una brecha por la cual recibió puntos y tuvo que ser retirado en camilla del terreno de juego, entrando en su lugar Pablo Sánchez, El descuento se alargó bastante por esta atención, pero el marcador no se movió más al llegar al descanso. 0-2 en contra para un Rayo B al que todo le salía mal y no terminaba de encontrar ideas para revertirlo.
Buscó Jorge Vallejo cambiar las tornas moviendo el banco, dando entrada en el descanso a Yahya e Ibra por Leitón y Pablo Prieto. Redoblaba la apuesta a la ofensiva con la entrada en el 68 de Sergio Alonso por Juanchi, y para acabar en el 84 Hugo Navarro entraba por Lozano para poner todos los esfuerzos arriba. La realidad es que las ideas que se buscaban no se terminaban de encontrar, en gran parte también por el buen hacer del Fuenla a la hora de evitar que los ataques rayistas llegasen a buen puerto. Tan espeso estaba el Filial para realizar juego de ataque que la mejor oportunidad del arranque del segundo tiempo fue una «frivolité» de Marco De Las Sias, que todavía en su campo vio a Cortés adelantado y probó el disparo ultra-lejano que se perdió ligeramente desviado.
El tiempo corría en contra del Rayo B, que peleaba con su frialdad en el juego como los aficionados peleaban con el frío que asolaba la noche vallecana. Salvo una volea mordida de Baldobar que se marchó fuera, la presencia en el área visitante fue prácticamente testimonial hasta que el partido entraba en su tramo final, cuando prácticamente no quedaba tiempo material de sacar algo positivo. Sería en el 89 cuando una buena acción por banda izquierda permitió a Robles asistir de centro raso para la llegada deslizante de Sergio Alonso para empujarla a la red y dar un ligero anhelo de esperanza a la hinchada rayista. Algo tarde llegaba el gol del 9 que entró desde el banco, pero que ya es el máximo artillero del equipo en solitario con su 4ª diana de la campaña.
Con el 1-2, los 5 minutos de descuento fueron de partido totalmente roto, con el Rayo B buscando el empate con más desesperación que ideas. Y lo que estuvo más cerca de llegar fue e 1-3, y ni siquiera en una contra, sino en una pérdida insulsa en el círculo central con Juanpe haciendo ya de libero más cerca de la medular que de su área, y que, como ya intentase antes De Las Sias, los visitantes buscaron también el «highlight» con el disparo desde su casa. El palo fue quien evitó esta vez el tanto de la jornada. El propio Juanpe respiró y subió a cabecear un córner con el tiempo cumplido, pero al igual que en la mentada acción, el balón no le pasó ni cerca y el pleito estaba visto para sentencia.
Sonó el pitido final. La alegría fuenlabreña se adueñó del pasto artificial del Virgen De La Torre, en contraste con las caras largas con las que jugadores y técnicos del Rayo B se encaminaban al túnel. Primera derrota de 2026, sufrida a manos de un equipo que sin ser un virtuoso del juego claramente le tiene tomada la medida al cuadro de Jorge Vallejo, que no pudo o no supo encontrar ideas para remontar un partido perdido por errores propios. Con el primer tropiezo del nuevo año, el Filial de la Franja acaba la jornada en 12ª posición, marcando el listón de la salvación segura, empatando, pero con un partido menos, con Navalcarnero y el propio Fuenla, a 26 puntos, aventajando en 1 al Alcalá, que ahora jugaría el play-out de permanencia, y 4 por encima de Elche Ilicitano, que es el mejor de los que están en descenso directo. No hay tiempo de lamerse las heridas, pues se viene una semana de 2 desplazamientos y muchos kilómetros, empezando por el partido aplazado del miércoles ante el Tenerife B en tierras canarias y terminando el domingo en Extremadura con la visita al CD Coria.
Texto e imagen de Jorge Morales García.
















