El Rayo B sufre su primera derrota del curso en casa de un Navalcarnero que impuso su experiencia (2-1). El gol de Robles al filo del descanso no sirvió para sumar puntos.
En el fútbol que se juega en categorías como la Segunda Federación, la experiencia muchas veces resulta ser un grado determinante para lograr los puntos. El Rayo B pagó la novatada sufriendo su primera derrota del curso en su visita a un Navalcarnero que, sin un despliegue brillante de juego, supo maniatar a su rival para llevarse el triunfo.
Tarde soleada y calurosa, más propia de mediados de agosto que de septiembre, la que se vivió en el primer partido de la temporada en el Mariano González, campo mítico del fútbol madrileño al que hacía tiempo que no visitábamos y que en instalaciones y mantenimiento gana por goleada a la «City», un dato no por fácil menos vergonzoso para la gestión de un club profesional. Primer partido como visitante en Segunda Federación para el Rayo B de Jorge Vallejo, que presentaba muchas novedades respecto al equipo que ganó en la primera jornada al Coria, dado que Íñigo Pérez llevó a Pamplona a varios jugadores claves del plantel, incluido Becerra, Matador Marcavel del filial en la primera fecha que disputó sus primeros minutos en Primera División. Enfrente, el CDA Navalcarnero de Manu González se estrenaba ante su afición buscando redención tras caer en el debut liguero en casa del Getafe B en un tiempo de descuento atroz.
El inicio del partido mostró a un Filial de la Franja que buscaba ser protagonista, tener el balón y cuidarlo para imponer su ritmo de juego. Sin embargo, esta idea se vendría abajo en el minuto 8, cuando el cuadro navalero necesitó solo una posesión larga para abrir el marcador. En una recuperación en campo propio, los de casa buscaron profundidad por una banda derecha vigilada negligentemente por la zaga rayista, lo que permitió llevar el balón a las inmediaciones del área y meter el centro a la pequeña para la llegada de Altube para fusilar sin remisión la meta de Juampe. Apenas había iniciado el partido y parecía sentirse cómodo, pero el Rayo B pagó la primera novatada del día con la pasividad con la que permitió la primera llegada de su rival, el cual no la desperdició para dar a la repleta tribuna del Mariano la primera alegría de la tarde.
Entre el gol encajado y la primera pausa de hidratación, se vio a un conjunto vallecano un tanto confuso por verse por debajo en el marcador, teniendo incorrecciones y sucumbiendo a la presión de un rival que, lejos de hacer un fútbol brillante, sabía perfectamente lo que tenía que hacer y cómo para que, si bien no se generase peligro para ampliar el marcador, evitar que el rival le generase nada e imponer el juego que más le favorecía. Tras parar para refrescarse, entrando en el cuarto de hora final del primer tiempo, volvía a verse un Rayo B más reconocible, que iba al ataque y buscaba el empate, estando a punto Baladía de hacer un gol olímpico que habría dado de que hablar. Justo después de aquello, luego de un aviso local de media distancia que obligó a Juampe a volar para que no fuese a la escuadra, un error de bisoñez provocaría el 2-0. En el minuto 41, Chus Villar interceptó en la medular un pase de Revuelto, y viéndose con metros por delante, arrancó la cabalgada hacia el área, culminada al plantarse mano a mano frente a Juampe y batirle sin mayor problema. Cuando más cómodo se sentía el Filial y más capaz se veía de lograr el empate, llegaba el segundo tanto local, algo que parecía lapidario teniendo el descanso a la vuelta de la esquina.
No obstante, en el tiempo de descuento, cuando más de uno había ido ya a coger sitio en la cafetería o en el servicio para evitar la cola del descuento, sucedió algo que podría cambiar el partido. Un balón en profundidad a la zona izquierda del ataque franjirrojo (rayiamarillo sobre negro con pantalones y medias blancas en esta ocasión) que no parecía entrañar mayor peligro salió rebotado entre dos defensores locales, y entre la confusión general, apareció de la nada Diego Robles para entrar en el área y fusilar al meta Dani Simón con un certero disparo cruzado en el momento en que se cumplían los 3 minutos de añadido decretados. 5 segundos después de sacar de centro el Naval, se llegaba al descanso. El Rayo B sentía que había sufrido la novatada de la categoría en forma de 2 goles en contra, pero el tanto de su lateral izquierdo sobre la bocina podría dar un vuelco a la situación.
PUBLICIDAD

Calle San Claudio, 27. Local 3.
Si en el párrafo anterior usé el condicional para hablar de como saldría el Filial de la Franja al segundo tiempo es porque sucedió lo contrario a lo que todos los que conocemos a este equipo esperábamos. Pareciera que fuese el cuadro rojiblanco el que fuese 2-1 abajo en el electrónico, pues durante la primera media hora del segundo tiempo, hasta la última pausa de hidratación, el 90% del juego se desarrolló en las inmediaciones del área del Rayo B, con un Navalcarnero amenazante que no terminaba de entrar a matar, pero tampoco lo necesitaba, pues los de Jorge Vallejo, ya fuese por la presión alta de los locales o por falta de entendimiento de un equipo al que aun le falta terminar de conocerse, era incapaz no ya de pasar a medio campo, sino de apenas superar la zona de tres cuartos de su propia mitad del terreno. Luego de refrescarse, entrando en el tramo final, el partido se abrió algo más por lo cerrado del tanteador. Sin embargo, seguía siendo el cuadro local el que tirase de veteranía para mantener su dictadura en el campo, haciendo trabajar a Juampe y a la defensa para evitar sobre la misma línea el 3-1, y sobre todo, neutralizando los intentos de ataque vallecanos. Un disparo desde la frontal de Juanchi que se fue muy por encima del larguero fue lo más parecido a un tiro a puerta que tuvieron los visitantes en los 51 minutos que duró la segunda parte.
El manchego Felipe Román dio por finalizado el encuentro para alegría de una hinchada local que, pese a que la victoria fue por la mínima, no sufrió por el marcador en ningún momento. El Rayo B sufrió la novatada del recién llegado a la categoría que visita a un club consolidado en la misma y que sabe perfectamente como manejarse para lograr un triunfo eficiente. En lo que respecta a la tabla, un triunfo y una derrota para los de Jorge Vallejo en sendas jornadas, quedándose en 3 puntos y en tierra de nadie clasificatoriamente hablando, junto con el propio Navalcarnero, Coria, Moscardó, Alcalá y Getafe B. Toca reponerse y prepararse para recibir en casa, en el primer duelo de filiales del curso, a uno de los 3 conjuntos del Grupo 5 de Segunda Federación que ha sumado 2 de 2 y que es líder por un gol de diferencia, el Real Madrid C.
Texto de Jorge Morales García. Imagen de Alberto Leva.
















