El Rayo B sufre una aplastante derrota en casa del CF Fuenlabrada (5-0) en un partido en el que se vio superado en todo momento por su rival.
Si no fuera porque implicaría la resta de 3 puntos y la advertencia de descalificación, hay partidos en los que piensas que saldría más a cuenta no presentarse y que se dé por perdido por 3-0. Este es uno de ellos. Un Rayo B totalmente yermo y estéril sufre una sonrojante derrota a manos del CF Fuenlabrada, que dominó el partido de principio a fin y acabó firmando una manita.
Nubosa y fresca mañana otoñal la que acompañaba al partido en el Estadio Fernando Torres para un duelo de sensaciones contrapuestas. Llegaba al encuentro el Filial de la Franja de Jorge Vallejo tras lograr una de esas épicas victorias que quedan en la memoria, con uno menos ante un Real Madrid C que llegaba líder a la «City». Les recibiría el CF Fuenlabrada de Roberto Ortiz, club que no hace mucho jugaba con el primer equipo rayista en Segunda División, y que tras caer de Primera Federación parecía no tocar fondo, siendo al inicio de la jornada el único equipo del Grupo 5 que aun no había sumado ningún punto.
Cualquier plan de juego que tuviera el Rayo B para este encuentro se vio sacudido bien pronto. Con apenas 8 minutos transcurridos, y tras haber dado la primera advertencia en forma de ocasión clara, el «Fuenla» no fue traidor y cumplió con el aviso. Jugada por banda derecha que se lleva puesta a una defensa visitante algo lenta, centro medido a la frontal del área pequeña perfecto para el cabezazo a gol de Nates. Adrián Molina, en su debut en Segunda Federación, la llega a tocar, pero no pudo evitar tener que acabar recogiendo el balón de dentro de la red. Igual que en la primera salida del curso a Navalcarnero hace dos semanas, el cuadro rayista concedía un gol tempranero de pura bisoñez. Y como entonces, no encontraría la manera de dar vuelta al encuentro. Más bien todo lo contrario.
El resto de la primera parte estuvo marcado por la solidez del conjunto local, que supo jugar muy bien con el marcador favor, neutralizando a su rival y empleando con inteligencia sus armas para imponer también el dominio psicológico. Salvo leves intentos de enviar balones largos al espacio en los extremos y un centro de Iván Alonso que buscaba que Bala la empujase en línea de gol pero que fue rebañado por el defensor azulón Pol Bassa, el Rayo B no dio la menor sensación de peligro, ni tan siquiera de poder aguantar la posesión y tratar de dominar con balón. No obstante, la ventaja era mínima, y según se aproximaba el descanso, la tensión aumentaba, sobre todo con Marco De Las Sias, objetivo principal de los rivales para tratar de sacar del partido. Fueron varios los pleitos que tuvo el lateral derecho con sus rivales, saldándose con una amarilla por agarrón que forzó en el descanso su cambio por el juvenil y debutante Cardona, y con la expulsión del entrenador de porteros del «Fuenla» por las protestas al árbitro. Esos arrebatos de pasión y el 1-0 con el que se llegaba al descanso daba la sensación engañosa de partido abierto. La única certeza es que el Rayo B debía cambiar radicalmente su juego para sacar algo.
Nada más lejos de la realidad. Toda esperanza rayista se derrumbó estrepitosamente al sufrir 3 zarpazos en el cuarto de hora inicial del segundo tiempo. El primero, en el 50, al rato de no rematar en boca de gol Baladía un centro mordido, los de casa buscaron y encontraron la espalda del recién incorporado Carmona para ganar línea de fondo y meter el centro raso atrás. Llegaba Isma Fernández a rematar con todo en la frontal, repelió Adrián Molina con la pierna, pero nada pudo hacer ante la llegada de Nates para cazar el rechace. Casi sin tiempo para asimilar el golpe, llegando al minuto 54, un balón largo a zona de tres cuartos visitante quedaba botando cerca de la frontal. Ante la indecisión de Leitón, que ocupaba el lugar en el centro de la zaga del sancionado Lozano, salió Adrián Molina de su área a tratar de rechazar con la cabeza, chocando con su central y dejando la pelota floja y muerta para Edu Llorente, que desde 40 metros controló y metió un disparo preciso que describió una parábola perfecta para acabar en la desguarnecida portería franjirroja. Por si no fuera ya bastante sonrojante, al cumplirse la hora de juego, un robo en medio campo permitió la carrera de Pescador por la derecha para llegar a línea de fondo y dar el pase de la muerte a Edu Llorente, que firmaba el segundo doblete fuenlabreño de la mañana.
Lo que debían ser 45 minutos para buscar sacar algo ante un rival y campo complicados se convirtió rápido en un póker en contra con media hora por delante que se antojaría eterna. Si bien en el campo apenas chispeó, el Rayo B estaba sufriendo una tormenta de goles ante la cual no era capaz de reaccionar. Daba igual qué desventaja mostrara el marcador, que los vallecanos no podían hilvanar una posesión larga, cometían imprecisiones de pura bisoñez en campo propio y sus presencias en zona de tres cuartos rival fueron contadas con los dedos de una mano y sobrando dedos. Como muestra, el único tiro a puerta del filial en el partido fue en el minuto 69, ya con 4-0, un disparo de Iván Íñigo desde la frontal que blocó abajo sin problema Álvaro Cortés, que salvo esa acción fue un espectador más en el Fernando Torres.
Faltaba que los locales redondeasen su mañana de ensueño y reivindicación, y lo hicieron en el 85. Otra vez robando en medio campo, otra vez que llegarían en tropel al área visitante, poniéndose a tirar paredes en el área pequeña hasta que Nates la empujó para firmar su hat-trick y llevarse la ovación del público al irse sustituido inmediatamente después. Manita sonrojante que estaba encajando un Rayo B que no parecía haberse plantado en absoluto en el césped del Fernando Torres, como si el autobús del equipo (si lo tuviera, que no es el caso) se hubiera averiado en Leganés de camino al encuentro. El colegiado manchego Fernando Moreno, apiadándose del cuadro visitante, dio por finalizado el encuentro al cumplirse el 90 clavado, dando pie a una fiesta en el césped que hacía más de media hora que se había desatado en la grada.
Tan sonrojante como merecida derrota del Rayo B en casa del Fuenlabrada. Los de Vallejo fueron peores que su rival, línea por línea y desde el inicio hasta el final del encuentro, encajando además una manita que además de doler en el orgullo puede también tener su mella en los golaverajes. 2 derrotas en 2 partidos como visitante, 2 victorias de 2 en casa, y tras 4 jornadas el Filial de la Franja tiene 6 puntos que le dejan en 10ª posición, empatado curiosamente con sus 3 rivales anteriores, Coria, Real Madrid C y Navalcarnero, a 1 punto del play-off de ascenso y 2 por encima del play-out y el descenso directo. Toca sacudirse el polvo y tratar de reivindicarse en casa la próxima semana, en la que el Rayo B recibirá en la «City» al rival que mejor conoce, pues ascendieron ambos del Grupo 7 de Tercera Federación el curso pasado: la RSD Alcalá.
Texto de Jorge Morales García. Imagen de José Magán.
















